Cámaras a Patrulla Fronteriza

Agencia anuncia plan piloto y revisión del uso de la fuerza; críticos dicen que no hay transparencia

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) anunció que incorporará recomendaciones contenidas en varios reportes para mejorar el manejo de fuerza para cuidar las fronteras, mientras organizaciones de derechos civiles indicaron que faltan detalles y que deben hacer mucho más.

CBP, que maneja la Patrulla Fronteriza, indica que está expandiendo las auditorías de campo y que están actualizando el manual con recomendaciones hechas por el Inspector General de DHS, un reporte interno de CBP y uno realizado en forma independiente por PERF, Police Executive REsearch Forum. Estos dos últimos no han sido publicados y el primero se dio a conocer con numerosos tachones negros tapando parte de la información.

CBP indica que, en el futuro, “habrá un [programa] piloto para el uso de cámaras de video en vehículos y en el cuerpo de los agentes, para reducir el número de incidentes de uso de fuerza y también para proteger a los agentes que enfrentan acusaciones de uso de fuerza”.

No obstante, la Unión de Libertades Civiles Americanas (ACLU) no está convencida de que CBP haya hecho todo lo posible para mejorar su política de uso de fuerza.

“Realmente apreciamos el que CBP esté revisando integralmente su manual y políticas de uso de fuerza, es algo que debieron hacer hace mucho tiempo”, dijo Ruthie Epstein, analista legislativa de ACLU en Washington. “Pero la descripción que publicaron es muy poco detallada, no podemos hablar mucho de los cambios que vayan a hacer porque la información que están dando es limitada”.

“El documento tiene tan poco detalle que es difícil decir qué es lo que van a hacer exactamente”, dijo Epstein.

Según la ACLU falta un sistema más independiente y transparente de investigación de los eventos donde el uso de fuerza termina en graves heridas o muerte para los migrantes. “Es lo que queremos ver, que si un agente individual está involucrado en un evento así, que el público sepa que está siendo disciplinado y que otros empleados del CBP lo sepan. Actualmente no es así. No hay transparencia en el resultado de investigaciones de uso de fuerza”.

Desde 2010 agentes de CBP han estado involucrados en 19 muertes. El caso más escandaloso y publicitado fue el de Anastasio Hernández Rojas, un migrante atrapado intentando regresar al país tras ser deportado cerca de la garita de entrada al sur de San Diego, California, que murió luego de ser golpeado y electrificado con macana por varios agentes de la Patrulla Fronteriza en mayo de 2010, y difundido a nivel nacional por videos de celulares.

Hasta ahora no está claro si alguien fue disciplinado en este caso.