Salario sin trabajar

Voto de Cámara aprueba pagos retroactivos por descanso obligado de empleados
Salario  sin trabajar
El secretario de la Defense, Chuck Hagel, ordenó a casi todos los empleados bajo su mando que regresen a sus trabajos la próxima semana.
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WASHINGTON (EFE).— La Cámara de Representantes, de mayoría republicana, aprobó ayer un proyecto de ley que autorizará a pagar retroactivamente los salarios de los funcionarios afectados por la parálisis parcial de la Administración federal, aunque continúa sin haber un acuerdo para restablecer la actividad.

Cuando se cumple ya el quinto día de paralización de la burocracia federal, los republicanos de la Cámara impulsaron una medida, que deberá ser aprobada ahora por el Senado, destinada a aliviar la incertidumbre de los millares de funcionarios que han sido licenciados temporalmente por falta de fondos.

En una muestra rara de bipartidismo, la Cámara baja, de 435 miembros, reunió 407 votos a favor y ninguno en contra, para la legislación, que según todos los indicios cuenta con la simpatía de la Casa Blanca, pero que, de hecho, anulará cualquier ahorro que hubiera podido hacerse como resultado de la suspensión de empleo y sueldo a 800 mil empleados.

El jefe del Pentágono, Chuck Hagel, fue el primero en aprovechar la circunstancia para ordenar la vuelta a sus labores de unos 400 mil empleados civiles del Departamento de Defensa, el contingente mayor entre los afectados por la parálisis parcial de la Administración central.

“La mayoría de los empleados civiles del departamento de Defensa, puestos en suspensión durante el cierre del Gobierno, deberán volver al trabajo a comienzos de la semana próxima”, avisó Hagel.

El Congreso ya había aprobado una ley extraordinaria para garantizar los pagos a todo el personal militar y los cuerpos de seguridad, que siguen en sus puestos pero no cobrarán hasta una solución al debate.

Aunque se desconoce todavía la opinión del Senado, donde los demócratas se han negado hasta ahora a reanudar la actividad del Gobierno “a trozos” o mediante iniciativas parciales, las primeras declaraciones no han sido hostiles.

El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, de Nevada, dijo que, con la aprobación del pago retroactivo de salarios a los trabajadores suspendidos, los republicanos han dado a los empleadoss “una vacación pagada.”

Según los demócratas, resulta paradójico que los más extremistas de los republicanos fuercen una parálisis de la Administración para ahorrar y ahora se encuentren metidos en un callejón sin salida.

Reid añadió que la ley no es controvertida, pero “es cruel decir a los empleados que recibirán sus sueldos cuando reabra el Gobierno y negarse a abrir el Gobierno”.

La parálisis es el resultado de la negativa de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes a aprobar una ley provisional de gastos en ausencia de un presupuesto regular.

Una facción del Partido Republicano, inspirada por el movimiento Tea Party, ha condicionado los fondos para el funcionamiento de la Administración federal a la supresión de asignaciones para la aplicación de una reforma del sistema sanitario que Obama promulgó en 2010.

Los conservadores quieren forzar a toda costa una negociación sobre la ley sanitaria -que denuncian como totalitaria y ruinosa- y sobre la reducción drástica del gasto público, especialmente del destinado a subsidios y ayudas sociales.

Las encuestas muestran que la mayoría de los ciudadanos repudia la paralización del Gobierno, pero el estado de opinión contra el Partido Republicano no ha logrado todavía persuadir a los 49 representantes y cinco senadores alineados con el Tea Party para que cesen su obstrucción.

El Departamento del Tesoro ha advertido que alrededor del 17 de octubre deberá cesar los pagos si no se aprueba un incremento de la deuda.

El presidente Obama, que ha tenido que cancelar el viaje que este fin de semana iba a emprender por Asia, instó a los republicanos a que “pongan fin a esta farsa”.