Vecinos de asesino de “Baby Hope” claman justicia

Residentes de El Bronx se mostraron sorprendidos de que uno de sus vecinos haya cometido dicha atrocidad y pidieron la condena máxima para el responsable.
Vecinos de asesino de “Baby Hope” claman justicia
Conrado Juárez, quien ahora tiene 52 años, fue arrestado por el homicidio de la llamada "Baby Hope", cuyo cadáver fue hallado dentro de una nevera portátil en 1991.
Foto: AP

Nueva York — Un día después de que el asesino confeso de la pequeña Angélica Castillo —más conocida como la ‘bebé Esperanza’— fuera acusado, residentes de El Bronx se mostraron sorprendidos de que uno de sus vecinos haya cometido dicha atrocidad y pidieron la condena máxima para el responsable.

Conrado Juárez, de 52 años y residente de Riverside Park Towers en el ‘condado de la salsa’, fue acusado de asesinato en segundo grado por la muerte de Castillo en 1991. A la menor, de cuatro años, la encontraron muerta dentro de una hielera en un área boscosa de Henry Hudson Parkway.

Los documentos de la corte indican detalles de cuando Juárez abusó sexualmente de la pequeña, a la vez que le puso una almohada para silenciarla hasta que la sofocó. Al día siguiente amarró el inerte cuerpo de la menor y con ayuda de su hermana la metieron en una hielera y la dejaron en el parque.

La niña, quien había nacido en 1987, quedó bajo el cuidado de la familia del papá un año después junto a una hermana, quien todavía no ha sido identificada.

“Es sorprendente que haya personas capaces de hacer algo así y puedan vivir más de 20 años como si nada… Lo vi pasar algunas veces colectando latas”, dijo Miguel Calderón, uno de los empleados de una bodega dentro del complejo de edificios públicos.

“No conozco al hombre como persona, pero alguien que haga eso a una criatura, merece lo que le va a pasar”, agregó el trabajador que vive en los mismos edificios desde hace tres meses y es padre de cuatro hijos.

Los familiares de Juárez, quien trabajaba lavando platos en un restaurante en Manhattan, no respondieron a la puerta, aunque se escuchaba ruido adentro. Sólo un vecino en el largo pasillo del piso donde vive el acusado, atendió las llamadas de la prensa, pero dijo no conocerlo.

“No sé como el NYPD no descubrió esto antes y no sé como una persona puede caminar sabiendo lo que hizo hace 22 años” , dijo un hispano, de 23 años, quien prefirió no dar su nombre. “Es loco que haya hecho eso, pero Dios trabaja de manera misteriosa”.

En la entrada de los ‘proyectos’ que incluyen cuatro torres de edificios, la dominicana Luisa Morel, quien es residente de uno de los edificios, pidió cadena perpetua para Juárez y lamentó el sufrimiento de la madre de la menor.

“Debió ser muy duro para la madre el no saber que pasó con su hija”, dijo Morel, quien vive en los mismos edificios hace 27 años. “Al hombre no lo conozco, pero que Dios tenga compasión de él porque no somos quien para juzgar. Pero aquí tiene que pagar”.

Muchos de los residentes del edificio no lo conocían por nombre, ni al ver la foto, pero sabían del caso.

“Es terrible, aquí viven muchos delincuentes, la Policía debería venir a averiguar lo que pasa en estos edificios”, dijo Liseth Acevedo, quien agregó no conocer a Juárez.

Una jueza de la corte criminal de Manhattan determinó que Juárez quedara detenido sin derecho a fianza, después que se declarara no culpable del cargo de asesinato en segundo grado.

Juárez tendrá que regresar a la corte el 21 de octubre.