Cabos sueltos en el caso de la asesinada “Baby Hope”

Las autoridades han pedido ayuda para encontrar en México al padre de la pequeña Anjélica Castillo y cuyo testimonio pudiera ayudar a esclarecer el crimen
Cabos sueltos en el caso de la asesinada “Baby Hope”
Quedan muchas preguntas sin respuesta en el caso de la asesinada menor, Anjélica Castillo.
Foto: AP

Como una ola que arrastra lo que encuentra a su paso han caído las declaraciones del abogado Michael J. Croce, quien sostiene que Conrado Juárez no tiene nada que ver con el asesinato de la pequeña Anjélica Castillo, hasta hace unos días sólo conocida como “Baby Hope”.

De acuerdo con The New York Times, el defensor asegura que la “milagrosa” confesión de Juárez, de 52 años, surgió luego de que el hombre –que casi no habla inglés- fuera interrogado durante casi 14 horas, declaración de la cual no se le ofreció una copia. Croce alega también que la fiscalía no le pudo ofrecer ni una sola evidencia forense que vincule a su cliente con el crimen.

Sin embargo, lo apresaron y lo trasladaron a la cárcel de Rickers Island, a donde llegó muerto de miedo porque alegadamente los confinados le gritaban “violador, abusador de niñas”. Por eso lo tuvieron que mover a una celda aislada, para protegerlo.

Si Conrado Juárez no asesinó a Anjélica Castillo, ¿quién fue? Para las autoridades en la Ciudad de Nueva York no hay dudas de que Juárez sí abusó y acabó con la vida de la menor. Lo que todavía no han podido explicar de manera convincente es por qué una familia tan grande como la de “Baby Hope” nunca dijo una palabra sobre su desaparición.

Este lunes, su madre, identificada como Margarita Castillo, habló por primera vez a los medios de comunicación y desde su residencia en Queens dijo estar devastada. Según el Daily News, la mujer confesó que no sabía qué le había ocurrido a su hija Anjélica.

En caso de que sus declaraciones sean ciertas, entonces Margarita Castillo no tiene comunicación con sus hijas, pues la Policía logró esclarecer el caso porque una de las hijas de Castillo comentó en una lavandería que una de sus hermanas había sido asesinada. Alguien la escuchó, comenzaron las investigaciones y se desencadenó una serie de eventos que hoy día mantienen en prisión al “primo” Conrado, que ahora niega los hechos.

Su supuesta cómplice, Balbina, y quien estaba a cargo de Anjélica y de su hermana, falleció en 1995, por lo que nunca podría corroborar o desmentir los hechos. ¿Quiénes eran las otras 5 personas que residían en el apartamento donde la pequeña fue asesinada? Las autoridades no han revelado esa información. Como tampoco se ha dicho cuánto tiempo llevaba la niña en ese hogar antes de ser abusada y si allí fue cuando por primera vez la violaron.

Cuando su cuerpo fue hallado en julio de 1991, “Baby Hope” mostraba señales de desnutrición. ¿Llegó así a la casa de Balbina o fue durante el tiempo que estuvo en ese hogar que su salud se deterioró? ¿Cómo le explicaron al padre de Anjélica su desaparición? Es importante que el hombre aparezca y ofrecezca su versión.

Cuando narre su verdad y todas las preguntas encuentren respuesta, podrá decirse totalmente que se le hizo justicia a “Baby Hope”, Anjélica Castillo.