La hora de la acción afirmativa

Hoy se discute en la Corte Suprema la Propuesta 2 de Michigan que, impide la consideración racial en el ingreso de los estudiantes a la Universidad. Esta decisión podría tener implicaciones a nivel nacional. Un fallo a favor de las medidas de acción afirmativa sentaría un precedente que le haría más difícil a los sistemas educativos municipales y estatales a implementar leyes que limiten el acceso a latinos y afroamericanos.

En la ciudad de Nueva York, durante la recesión, las solicitudes para la City University of Nueva York (CUNY) aumentaron, ya que las familias y los estudiantes universitarios buscaban opciones más asequibles. En el 2000, frente a un mayor número de solicitantes, CUNY respondió elevando los requisitos mínimos de admisión. Esto llevó a una fuerte baja en el número y porcentaje de estudiantes afroamericanos y latinos de primer año para las universidades principales, con los mayores descensos en las escuelas más selectivas. Los efectos de estas políticas son más evidentes en el presente.

Por eso es importante que los magistrados anulen este tipo de medidas, considerando el impacto perjudicial a corto y largo plazo para los estudiantes de minorías. Nuestras comunidades no se pueden dar el lujo de seguir perdiendo terreno en las cortes, cuando todavía sus opciones son limitadas.

Los programas de acción afirmativa han sido criticados por ser considerados erróneamente como “discriminación a la inversa”. En realidad bien aplicados toma en consideración circunstancias y oportunidades de los alumnos que, debido a la naturaleza de nuestra sociedad e historia, no pueden ser ignorados. Son muchas las desventajas con que muchos estudiantes de color inician el camino escolar.

Una nación diversa como la nuestra se enriquece en la medida que todos sus habitantes, sin distinción de raza y color, tiene acceso a la superación gracias a una educación universitaria.