Empleada boricua recibe cheque reducido por el cierre

Los temores de Lola Ramírez se hicieron realidad al ver que su quincena se vio afectada por el cierre de gobierno
Empleada boricua recibe cheque reducido por el cierre
Miles de empleados federales se han visto afectados por el cierre de gobierno que este martes cumple 15 días.
Foto: AP

Nueva York – Luego de 15 días de duración del cierre parcial de gobierno, los efectos negativos son cada vez más evidentes. Pero hay algo que a la empleada del Departamento de Defensa Lola Ramírez le ha preocupado en especial desde el comienzo de la crisis: cómo el cierre le afectaría su salario.

Y los temores de la puertorriqueña se hicieron realidad. El pasado viernes recibió el cheque de su quincena, y constató que el monto era casi la mitad de lo que acostumbra cobrar. Esta es la realidad de cientos de miles de trabajadores federales, quienes a pesar de saber que cobrarán el retroactivo de sus salarios suspendidos, no dejan de sentir estrés al tenérselas que arreglar con menos dinero en sus bolsillos.

“Lo que más me preocupaba era saber si podría pagar la hipoteca”, contó Ramírez este martes, dos semanas después de que contara en otra entrevista como esta situación le causaba mucho estrés.

Ramírez, quien se desempeña como analista de presupuesto en el Departamento de Defensa en Washington DC, recibió un cheque por $1,300, cuando el monto regular que cobra es $2,400. Esto fue un fuerte golpe para ella a la hora de hacerle frente al pago de sus cuentas.

“La única salida que tuve fue utilizar esos $1,300 para pagar la hipoteca de la casa, que era lo que más me preocupaba, y usar otro dinero que tenía guardado para pagar mis tarjetas de crédito y demás gastos de la casa. Al final solamente pude hacer el pago mínimo a las tarjetas, algo que no me gusta hacer”, contó la madre soltera, asegurando que eso le permitió poder comprar comida.

La mujer, de 40 años, indicó que ha tenido que usar sus ahorros para poder enfrentar algunos de sus gastos, sobretodo el pago de facturas. “He podido mantenerme porque guardé dinero previendo esta situación, y gracias a que el Pentágonos nos metió en un plan que nos permite retrasar los pagos del auto hasta que se arregle todo esto”.

Ramírez forma parte de los 800,000 empleados federales que fueron mandados a sus casas con salarios suspendidos el pasado primero de octubre cuando comenzó el cierre de gobierno.