Exinformante colombiana demanda a EEUU

WASHINGTON — Una exinformante colombiana que trabajaba para EE.UU. en Colombia alega en una demanda que el gobierno de Washington la abandonó cuando tuvo problemas legales por sus operaciones encubiertas, y terminó pasando tres años en una prisión colombiana.

Astrid Hurtado pide $15 millones de compensación por daños y perjuicios.

Hurtado, de 52 años, trabajó primeramente como informante del Servicio de Rentas Internas (IRS) en 1997-1998, entonces para la “Fuerza de Tarea El Dorado”, una unidad de élite del gobierno estadounidense creada por el entonces Servicio de Aduanas para investigar el lavado de dinero. El trabajo de Hurtado era hacerse pasar por lavadora de dinero en Colombia y ofrecer información a Estados Unidos. A cambio, recibía una parte del dinero confiscado. Hurtado dijo en una entrevista telefónica que le pagaron unos $120,000 dólares por su trabajo durante aproximadamente 18 meses entre 1998 y 2000.

Según una declaración jurada de 2006 de un fiscal federal, el trabajo de Hurtado llevó a la investigación, juicio y declaraciones de culpabilidad de tres personas por cargos de lavado de dinero. Hurtado entregó a agentes federales información sobre lavado de dinero en EE.UU. e instruía a personas con las que tenía contrato a entregar dinero a agentes encubiertos, indica la declaración jurada.

Hurtado, ciudadana colombiana, vive en la Florida, pero su visa, emitida por el Programa de Libertad Condicional Humanitaria del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, vence el miércoles, según sus abogados, Ignacio J. Alvarez y Piper Hendricks. Los dos dijeron que están tomando medidas para solicitar que pueda quedarse legalmente en EE.UU. y han presentado una solicitud de asilo. Hurtado dijo que está segura que si regresa a su país la matarán por su trabajo encubierto.

Hurtado dijo que fue arrestada en Colombia en 2003 por el trabajo de lavado de dinero que estaba haciendo para el gobierno norteamericano. Según la demanda, presentada ante el Tribunal Federal de Reclamaciones, no fue hasta cuatro meses después que la embajada de Estados Unidos en Colombia envió una carta el gobierno colombiano, confirmando que Hurtado era una informante activa de la unidad investigadora de lavado de dinero. Pero un juez colombiano falló que la carta era inadmisible, según la demanda.

Repetidos intentos del juez y del gobierno colombiano por que la embajada estadounidense enviara a un funcionario a declarar en el juicio de Hurtado o respondiera a un cuestionario tuvieron como respuesta el silencio, indica la demanda. Varios funcionarios federales tampoco respondieron a tiempo a solicitudes separadas del juez colombiano de información sobre el papel de Hurtado como informante.

A principios de 2006 fue condenada por lavado de dinero y sentenciada a siete años y medio de prisión y una multa equivalente a $1,6 millones..

En prisión “me trataron como si fuera la peor delincuente”, dijo Hurtado en la entrevista , en la que habló en español y sus abogados hicieron de intérprete. “Durante los primeros dos años tenía al lado a un guardia hasta para ir al baño. Me pusieron con personas a quienes yo le había pasado información y había el rumor de que iban a matar a una informante”.

“Yo me sentía muy triste, muy traicionada, y espero encontrar alguna justicia”, dijo, refiriéndose a EE.UU..

En agosto de 2006, después de tres años en prisión, Hurtado fue liberada en probatoria. Unos tres meses después, el gobierno de Estados Unidos finalmente respondió a la solicitud del juez colombiano con una declaración jurada de seis páginas de un fiscal federal, que detalló el trabajo de informante de Hurtado para la Fuerza de Tarea El Dorado. El documento también incluía una copia de un cheque emitido a nombre de Hurtado por la Aduana de Estados Unidos.