Alejandra Guzmán podría ser demandada por fraude

La intérprete está acusada de falsificar un justificante médico para no ir a declarar al juicio contra su extrabajador Gabriel Villalobos Hernández
Alejandra Guzmán podría ser demandada por fraude
De acuerdo al justificante, Guzmán estaba impedida a moverse ya que se le indicó reposo absoluto, lo cual no fue cierto porque se presentó en La voz.
Foto: AP

Gabriela Alejandra Guzmán Pinal, mejor conocida simplemente como Alejandra Guzmán, enfrenta la posibilidad de ser demandada por fraude y falsedad de declaraciones, ya que no se ha presentado ante las autoridades a declarar en un juicio laboral por una querella que tiene pendiente desde hace dos años, argumentando una supuesta incapacidad médica.

Hace unos días, BASTA! publicó que la cantante fue demandada en 2011 por Gabriel Villalobos Hernández, quien fuera uno de sus trabajadores más cercanos, por haberlo corrido sin motivo alguno. La intérprete debió presentarse en días pasados a declarar y no lo hizo debido a molestias físicas, con lo cual podría enfrentar otros cargos.

La defensa del empleado advirtió que Guzmán podría ser acusada por falsedad, actuación fraudulenta e ilegal en contra de la administración de justicia, ya que presentó un justificante médico de 30 días de reposo absoluto para no ir ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA), el cual ella mismo no acató, pues sí estuvo grabando el programa de La voz… México.

La del pasado 2 de septiembre, fue la tercera vez que faltó a las audiencias del juicio laboral 2177/2011, iniciado hace dos años, por lo que la JLCA planea girar un oficio al representante legal de Televisa para que informe si Guzmán Pinal se presentó en el reality los domingos 1, 8, 15 y 22 de septiembre del 2013, en su carácter de juez.

En un escrito a la JLCA en el DF, el abogado defensor del trabajador pretende demostrar que Guzmán Pinal no carecería de impedimento físico alguno para presentarse a la audiencia del 2 de septiembre, ya que sí estuvo en el programa de televisión, abriendo la posibilidad de una nueva demanda contra ella y ganarla ya existente con nuevos argumentos.

En un escrito con fecha del 22 de septiembre de 2013, Jaime Castillo Domínguez, apoderado legal del empleado Villalobos Hernández, refirió que el 2 de septiembre Alejandra Guzmán, por medio de su apoderado legal, presentó y exhibió un justificante médico para no presentarse a declarar en la audiencia para desahogar la prueba confesional ofrecida a su cargo.

De acuerdo a dicho justificante, la intérprete estaba impedida a moverse, ya que se le indicó reposo absoluto, lo cual no fue cierto porque se presentó en La voz, por lo que tanto ella como el médico que expidió tal documento están incurriendo en conducta de falsedad, lo cual representa un delitos.

La defensa del demandante advirtió que acudirá ante la autoridad penal competente a denunciar dicha actuación fraudulenta e ilegal, desplegada por quien o quienes resulten responsables, ilícito cometido en contra de la administración de justicia.

“En los últimos cuatro domingos la demandada sí tuvo actividad física y con ello se demuestra que nunca existió impedimento físico alguno para comparecer a la audiencia del 2 de septiembre del año corriente, ante esta H. Junta”, refiere el documento en poder de BASTA! Nuevamente, el domingo 8 de septiembre, seis días después de la audiencia celebrada ante la JLCA, la demandada se presentó en vivo a las 20:00 horas en el programa La voz… México 3, en su carácter de juez, dentro de los supuestos 30 días que se le habían indicado de “absoluto reposo”, y sin padecer impedimento físico alguno para que pudiera comparecer.

“Lo que conlleva a concluir que el supuesto impedimento físico para que no compareciera ante esta H. Junta no existía y el justificante médico era totalmente infundado y posiblemente falso, en cuanto al diagnostico contenido en el mismo, ya sea por la persona que lo expidió o bien por la real condición física de la hoy demandada”, sigue el texto.

La queja refiere que la misma situación se presentó en los siguientes fines de semana, comprendidos en los 30 días que marcaba el supuesto justificante.

Al final de su escrito, el litigante Castillo Domínguez condena la conducta rebelde e indebida en que incurrió la demandada, y presuntamente con ello la existencia de la relación laboral y el despido injustificado de que fue objeto su representado.