Bill de Blasio para alcalde
Mariela LombardMariela Lombard Crédito: Mariela Lombard
Los latinos en Nueva York enfrentan grandes retos económicos y sociales y necesitan un liderazgo responsable. Nuestros jóvenes tienen los índices más altos de deserción escolar, y los más bajos de preparación universitaria. Nuestras organizaciones comunitarias están desapareciendo a la misma vez que la demanda para servicios sociales se incrementa. Y nuestra comunidad indocumentada permanece en un limbo legal.
Por un lado, Joe Lhota ha recibido el visto bueno durante su carrera en el sector público por líderes de ambos partidos. Bajo Rudy Giuliani fungió como vice alcalde, y fue nombrado por el gobernador Andrew Cuomo para dirigir la MTA, donde demostró su experiencia en finanzas y su liderazgo a raíz de la devastación de Sandy.
Pero la agenda de Lhota incluye iniciativas que pudieran socavar algunos de los cambios por los cuales los latinos han tenido que luchar.
Aunque una orden judicial y ordenanzas municipales se han puesto en marcha para prevenir el abuso masivo de “parar y revisar”, Lhota se opone a la implementación de un inspector independiente de la policía y se ha unido al coro tratando de suscitar miedo argumentando que el crimen crece fuera de control.
Su agenda educativa quiere duplicar el número de escuelas “Charters” sin proveer un plan concreto para mejorar el rendimiento de las escuelas públicas donde asisten la mayoría de nuestros jóvenes.
En cambio, Bill de Blasio como candidato y Defensor del Pueblo ha logrado captar la atención de electorado y la Ciudad, esto en parte a sus expresiones sobre el problema grave que es la vivienda asequible.
Como Defensor del Pueblo abogó por el proyecto de ley “Community Safety Act” para poner fin a las prácticas policiales discriminatorias, y reformar como “parar y revisar” ha sido implementada.
El publicó el informe que reveló el sistema de cuotas que desproporcionadamente afectaba negativamente a los negocios pequeños de minorías e inmigrantes con multas exorbitantes. Y propuso a través de la oficina del Defensor del Pueblo – la Ley H.E.A.T, que penaliza a los caseros y gerencias de edificios que violan los códigos de vivienda.
De Blasio está corriendo una campaña con ideologías impopulares, pero necesarias. Esto incluye el aumento de los impuestos a los neoyorquinos más ricos para que todos los niños de la ciudad tengan acceso a programas para después de la escuela y educación de la primera infancia. Él quiere detener el cierre de las escuelas que han ido más allá de la capacidad de estas en los últimos 12 años y reparar el daño causado por la medida. Su agenda incluye programas de formación vocacional, la creación de nuevos centros empresariales, y crear y entregar viviendas asequibles.
Nuestra ciudad debe ser una donde todas las comunidades puedan crecer, a diferencia del centrismo en Manhattan que ha dominado los últimos 12 años. De Blasio, quien emergió a la delantera mediante una coalición, subió a la parte delantera con una coalición , es el líder necesario para este trabajo.