Un muerto y miles de refugiados por tifón en Filipinas

22 provincias están en alerta máxima debido al fenómeno con vientos de 235 kilómetros por hora
Un muerto y miles de refugiados por tifón en Filipinas
Unas 125,000 personas fueron desalojadas de sus viviendas ante el peligro que representa el fenómeno atmosférico.
Foto: AP

Manila – Al menos una persona ha muerto y más de 125,000 personas han sido evacuadas en el centro de Filipinas tras la llegada del tifón Haiyan, que azota el archipiélago con vientos sostenidos de 235 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 275.

El último informe del Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Desastres del país reporta que un hombre de la localidad de Lingig, en Surigao del Sur, falleció ayer tras caerle un poste eléctrico.

El organismo gubernamental también indica que unas 125,000 personas o 27,000 familias de 22 provincias filipinas se encuentran alojadas en los 109 centros de evacuación.

Haiyan, bautizado como Yolanda por los organismos filipinos, tocó tierra alrededor de las 4.30 hora local de hoy (20.30 GMT del jueves) en la localidad de Guiuan, en la provincia de Leyte, en la región central de Visayas Oriental.

El tifón, calificado como el más fuerte que ha vivido el planeta en lo que va de año, dejó sin electricidad a casi toda la región de Visayas Oriental.

La Red Eléctrica de Filipinas indicó en un comunicado que al menos tres de sus centros en la zona habían dejado de operar.

Un total de 58 provincias del archipiélago están bajo señal de amenaza de tormentas, de las cuales 21 se encuentran en alerta roja, apuntó en su informe el Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Desastres.

Medidas tomadas

Por su parte, los guardacostas de Filipinas señalaron que unas 3,000 personas se habían quedado atrapados en varios puertos marítimos de la región afectada.

Además, la aerolínea filipina Cebu Pacific canceló un total de 122 vuelos nacionales e internacionales.

Mientras, una agencia meteorológica estadounidense advirtió que la zona más intensa del tifón Haiyan -la noreste- podía afectar y causar importantes destrozos a la capital del país.

Los gobiernos locales de varias provincias suspendieron las clases, mientras que los guardacostas instaron a todos las navegantes a no salir al mar.

El gobierno filipino anunció el pasado miércoles que se habían distribuido embarcaciones de rescate, ayuda de emergencia y suministros médicos a las zonas estratégicas.

La temporada de tifones en Filipinas, que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre, atrae todos los años entre 15 y 20 tifones.