Los cambios en Cuba son falsos

El gobierno cubano quiere que el mundo crea que en Cuba hay un proceso de cambio. Ya le permite a los cubanos viajar al exterior, incluso a algunos disidentes. Además ya hay unos cuantos miles de cubanos que han formado sus propias micro-empresas.

A principios de la década de los 80 conocí a un guajiro cubano de apellido Martínez (no es pariente mío) que era dueño de una pequeña finca en el sur del Condado de MiamiDade en la cual vendía plantas y árboles frutales.

El me contó cómo en 1979 cuando Cuba dijo que los guajiros en la isla podían cultivar y vender por cuenta propia los productos que cultivaran en el terreno alrededor de sus bohíos el se había entusiasmado.

Martínez comenzó su primer negocio y a los pocos meses era “rico”. Eso le duró poco. De la misma forma que un día Cuba había decretado que los pequeños agricultores podían cultivar y vender sus productos, otro día y de repente dijo que eso era ilegal. Confiscaron propiedades y encarcelaron a los guajiros.

Poco después Martínez logró salir de Cuba y en el sur de la Florida estableció un nuevo negocio. Sabía lo que hacía y era trabajador. A los pocos meses ya tenía su buen dinerito. Su historia no tiene un final feliz. Un día en un accidente automovilístico Martínez falleció.

Cada vez que leo sobre las nuevas iniciativas en Cuba y oigo a los funcionarios gubernamentales decir que le van a dar más libertad a los pequeños comerciantes en la isla, pienso en Martínez. Es mentira. Todo lo que dicen es mentira. Lo que dan hoy lo quitan mañana.

Precisamente eso es lo que ha ocurrido con el tan cacareado discurso de Raúl Castro en el que dijo que el gobierno no podía proporcionarle trabajo a todos los cubanos y que medio millón de ellos tendrían que trabajar para la industria privada en micro-empresas.

Mucho se volvieron a tragar las mentiras de los hermanos Castro. Muchos cubanos en la isla empezaron a abrir sus pequeños negocitos y del exilio sus parientes le llevaban mercancía para vender. Cuando los parientes del exilio no podían ir personalmente, ellos le pagaban el viaje a una “mula” para que este les llevara la mercancía a sus familiares.

Ya en octubre de este año en Cuba había 20 mil pequeños negocios que vendían productos importados. Pero al gobierno cubano no les gusta que el pueblo tenga éxito. Así que de la misma manera en que un día dijeron que este tipo de negocios era legal otro dijeron que los cuentapropistas no podían vender productos importados. Tenían que vender productos hechos en Cuba y como en la isla hay tan pocos productos de consumo los negocios se irán al traste.

El gobierno de los hermanos Castro hace lo mismo con todo. La famosa blogera Yoani Sánchez puede viajar al exterior. Pero cuando regresa a la isla la detienen por varias horas y le copian todo el material que ella ha archivado en el disco duro de su computadora y en los flash drives que lleva con ella. También copian toda la información de sus celulares

Así que no me vengan a decir que el gobierno cubano está cambiando. Yo supe de primera mano lo que le hicieron a Martínez a principios de la década de los 80. Y veo ahora como están ahogando a los cuentapropistas; los mismos que cacarearon iban a permitir hace muy poco tiempo.

No, mientras el gobierno cubano siga haciendo y deshaciendo cosas a su libre albedrío, no les creo nada. La libertad y a democracia conllevan el respeto a un orden judicial.