Causa malestar resurgimiento del ‘fantasma del 50’

Montevideo/EFE — Uruguay, que se clasificó para el Mundial de 2014 y el “fantasma del 50”, el miedo de los brasileños a perder de nuevo un campeonato en casa ante su vecino del sur, se instaló en Río de Janeiro, al menos según una exitosa publicidad que no gustó nada en Brasil ni tampoco entre los integrantes de la ‘Celeste’.

“No nos gusta el tema del fantasma porque no es lo que pensamos en la selección”, afirmó tajante el capital uruguayo, Diego Lugano, ayer en referencia a esta humorística y polémica propuesta publicitaria.

En el descanso del encuentro que el pasado miércoles Uruguay empató sin goles ante Jordania por la repesca mundialista, y que sentenció la clasificación charrúa al campeonato mundial, se pudo ver por primera vez al “fantasma del 50”, la alegórica representación del ‘Maracanazo’, el histórico triunfo uruguayo ante Brasil por el Mundial de 1950.

En la publicidad, de la marca deportiva Puma, patrocinadora del combinado celeste, se puede ver a un tosco fantasma vestido de azul y con el número 50 en la espalda deambulando por Río de Janeiro, bailando en el sambódromo, paseando por la playa, jugando a la pelota y, en ocasiones, asustando a los desprevenidos cariocas.

Por último, el “fantasma”, en su pose más amenazadora, entra en el estadio Maracaná, donde se jugará la final del próximo campeonato del mundo.

“El fantasma del 50 ya está en Brasil”, anuncia la publicidad que apenas minutos después de su estreno ya contaba con más de 2,000 seguidores en las redes sociales.

Sin embargo, Lugano afirmó que esa publicidad le ha causado molestia.

“Lo importante siempre es ir con perfil bajo a todos lados y esto creo que no nos ayuda a bajar el perfil”, manifestó el capitán celeste.

Si bien muchos medios brasileños se tomaron el tema con humor, otros respondieron enfatizando que el Mundial de 1950 fue el “segundo y último” ganado por Uruguay y que ahora además Brasil está protegido por “el ángel del pentacampeonato”, en referencia a los cinco títulos mundiales conquistados por los brasileños desde esa fecha.

En 1950, ante más de 200,000 personas que abarrotaron el Maracaná con la idea de ver a Brasil proclamarse campeón del mundo por primera vez, la selección uruguaya derrotó a los locales en la final por 2-1, enmudeciendo a la afición y sorprendiendo a propios y extraños en campo ajeno.

El ‘Maracanazo’, como es conocido ese episodio, es recordado constantemente en Uruguay como su mayor éxito deportivo y referencias al mismo son constantes en todos los ámbitos sociales, políticos y económicos de la vida uruguaya.