Muchos retrasos pero se mantuvo buen ánimo

NUEVA YORK — La víspera del Día de Acción de Gracias es considerado el día de mayor movilizaciones de viajeros en todo el año. Y lo peor que podía ocurrir para esas 43 millones de personas que tienen planes de viajes, es que las condiciones climáticas afecten las carreteras o provoquen cancelaciones de vuelos.

Y es eso precisamente lo que ocurrió ayer. Una tormenta invernal que atravesó el noreste del país, estuvo afectando la costa Este desde Atlanta hasta Boston, y provocó la cancelación de cientos de vuelos.

Las autoridades dijeron que la situación iría a empeorar luego. Por ello, algunas aerolíneas decidieron suspender los recargos y multas para aquellos viajeros que tuvieran que hacer cambios de destinos de última hora.

Esta fue una buena noticia para miles de viajeros que sentían que la tormenta “no podía llegar en el peor momento”. Pudieron hacer cambios de sus vuelos sin tener que pagar los recargos por este concepto, que van desde $100 a los $300, lo que trajo una gran alivio económico para muchas familias que viajan enteras.

Un ejemplo, era Delta que no cobrará a quienes cambien sus vuelos hacia y desde la ciudad de Nueva York, Washington DC, Boston, Baltimore y otros aeropuertos de la costa Este. La aerolínea también informó que algunos pasajeros recibirán el reembolso completo del costo del ticket si su vuelo es cancelado por completo.