En Rico Piccard la resistencia cruzó fronteras

De Orlando, Florida llegó la noticia que el activista boricua, Elias “Rico” Piccard, murió de cáncer la semana pasada. El pueblo de Florida Central lloró aun reconociendo que su compromiso con la comunidad latina será un legado que no morirá. Fue un compromiso que nació en Nueva York de manera que la trayectoria de Piccard es la trayectoria de activistas neoyorquinos que emigraron a la Florida.

Florida es el lugar favorito de la diáspora puertorriqueña estos días. Casi un millón de ellos han llegado al estado y la gran mayoría se ubican en los condados de Orange y Osceola en Florida Central. En 2012 alrededor de 60,000 boricuas de la isla llegaron a Florida. Sin embargo, la ola migratoria hacia Florida también viene del norte, y de Nueva York en particular. Ahora Florida ocupa el segundo lugar como el estado con la población más alta de puertorriqueños y pronto lo va a superar a Nueva York.

Empezando con la apertura de Walt Disney World en 1971 y la necesidad de emplear trabajadores bilingües, llevó a los boricuas hacia Florida. En los últimos 25 años llegaron muchos Latinos desde el norte para retirarse, y ahi encontraron una comunidad fértil para organizar una respuesta contra la discriminación y fomentar la resistencia. Ahora es casi imposible no encontrarse con un trasplante del Bronx en cada evento comunitario, cada motín y cada organización de pueblo.

Piccard es un ejemplo de esto. Nació en San Juan y salió de la isla por medio de Viet Nam.

Después del ejército vivió en Nueva York donde sirvió como trabajador social al graduarse primero del Colegio Eugenio María de Hostos y luego de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Columbia.

Desde ahí trabajó en la Hospital Montefiore ayudando a los prisioneros de Riker´s Island que sufrían de enfermedades mentales.

Desarrollando una concientización social Piccard llegó a participar en los motines para preservar el Colegio Eugenio María de Hostos. En el Bronx compartió estrategias de movilizaciones pueblerinas con personas como Ramón Jiménez y José Rivera. Fueron lecciones que le sirvieron bien en Orlando.

En Orlando para los años 90 Rico Piccard no dejó de trabajar para su comunidad. Fue líder en los motines que se montaron contra el periódico Orlando Sentinel a publicar una serie de artículos que pintaron la comunidad puertorriqueña en su totalidad como un grupo de drogadictos y criminales. Más tarde empezó a compartir comentarios y observaciones claves en columnas escritas por el Internet titulado el “Editorial Pueblerino” donde nadie se escapaba de su ira, cuando se lo merecieron.

Fue cofundador del Frente Unido 436, organización que combate la discriminación contra los latinos que viven en el área de la ruta 436, la Semoran, en Orlando. Era una voz incansable para la liberación del preso político, Oscar López Rivera. Y fue una figura clave en las batallas para el derecho al voto, junto con LatinoJustice.

Hace dos meses atrás en un homenaje para él en Casa Puerto Rico, su lema favorito, “Arriba los de abajo”, se quedaba en el aire. El compañero Rico llenó el salón con latinos de cada índole partidista en una muestra de solidaridad que unió al pueblo entero. Y es ahí donde vive su legado de resistencia. Es ahí donde sigue vivo Rico Piccard.