Elevan a 5,700 la cifra de muertos por el tifón en Filipinas

Las autoridades informaron que van 5,719 los fallecidos que dejó Haiyan, tras su paso por la región
Elevan a 5,700 la cifra de muertos por el tifón en Filipinas
El fenómeno natural dejó muerte y destrucción a su paso.
Foto: EFE

Manila.- Las autoridades de Filipinas elevaron a 5,719 los muertos a causa del tifón Haiyan, que causó una gran desolación el pasado 8 de noviembre en la región central del archipiélago, publican este jueves medios locales.

Según el Centro Nacional de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres, también hay más de 26,000 heridos y 1,779 desaparecidos a causa del tifón, que ha dejado 10 millones de damnificados en la región de Bisayas Oriental.

De los más de 3 millones de personas desplazadas, sólo 96,474 se encuentran en campos de evacuación, sobre todo en las islas de Leyte y Samar.

Según el último informe del centro de desastres filipino, los daños superan los $699 millones mientras que las casas dañadas superan los $1.2 millones.

Las Naciones Unidas anunciaron que se necesitan urgentemente más fondos para ayudar a los afectados por el tifón.

“Las consecuencias del tifón Haiyan han traído consigo muchas necesidades y requerimos de apoyo para que la gente se recupere”, aseguró en una rueda de prensa la coordinadora humanitaria de la ONU en Filipinas, Luiza Carvalho.

“Proveer casas y reconstruir la vida (de los afectados) es una prioridad urgente”, subrayó.

Naciones Unidas apuntó que algunas comunidades que dependen de la pesca han perdido sus embarcaciones e instrumentos y que los granjeros de las zonas afectadas necesitan herramientas, semillas y fertilizantes para poder cosechar sus campos y no tener que depender así de la distribución de ayuda humanitaria.

Se espera que el número de muertos aumente, puesto que es probable que se encuentren más cadáveres entre los escombros durante las labores de limpieza que se están llevando a cabo en las zonas afectadas por el tifón.

Haiyan, con vientos de hasta 195 millas por hora, fue el tifón más fuerte registrado y el segundo desastre más mortífero en la historia reciente de Filipinas.