Informe de Jenni Rivera no tendría peso en tribunal

Expertos aseguran que si la demanda de los familiares de los cuatro pasajeros que murieron con la artista llegara a corte, los hallazgos no serían decisivos
Informe de Jenni Rivera no tendría peso en tribunal
La familia del piloto del avión en el que falleció Jenni Rivera también demandó a Starwood Management LLC, y a Jenni Rivera Enterprises, Inc.
Foto: AP / Archivo

LOS ANGELES — Expertos en aviación dicen que el hallazgo de la Dirección General de Aeronáutica Civil de México sobre el accidente aéreo de Jenni Rivera no será contundente en la demanda que los familiares de los cuatro pasajeros que murieron con la artista presentaron contra la empresa que aglutina el patrimonio de ésta.

“No es el factor determinante”, dijo Mike Danko, abogado de la firma Danko Meredith, con sede en Redwood Shores, California, en referencia al hallazgo de la agencia mexicana.

El informe de la agencia señala que la avioneta en la que murieron Rivera, los cuatro pasajeros y dos pilotos había sido fabricada hace más de 43 años y temblaba cuando alcanzaba “la velocidad de crucero” y volaba “desalineada”.

También destacó que en el proceso de otorgación de la licencia del piloto Miguel Pérez, de 78 años, se quebrantaron las reglas que prohíben que los pilotos de más de 65 años puedan volar aeronaves que pesen más de 5.700 kilogramos.

Además, el copiloto de 21 años no estaba autorizado a volar en este equipo fuera de los Estados Unidos, dice el informe.

Rivera, intérprete de música regional mexicana, actriz y empresaria, murió a los 43 años hace casi un año, el 9 de diciembre de 2012, cuando el Learjet 25 en el que viajaba cayó al sur de la ciudad de Monterrey, en el noreste de México, tras ofrecer un concierto en la ciudad.

El informe de la Aeronáutica Civil mexicana también concluyó que debido al grado de destrucción de la aeronave “no fue posible determinar de manera indubitable la causa determinante del accidente”. Dijo que la aeronave perdió el control durante el ascenso por una posible falla en un ala pequeña de la cola que provocó que la nave se moviera y se desplomara.

Familiares de los cuatro pasajeros demandaron a Jenni Rivera Enterprises Inc. y otras compañías propietarias y ex propietarias de la aeronave siniestrada por presunta negligencia. Acusan a la empresa de Rivera por creer que la artista fue quien contrató la aeronave. Otras empresas fueron demandadas porque presuntamente sabían o debieron saber que por su estado la avioneta no era segura y que de hecho era muy peligrosa.

Si la demanda llegara a ventilarse en la corte, los hechos mencionados en el hallazgo probablemente sean admitidos, más no las opiniones, coincidieron Danko y otro experto, Michael Verna.

El juez establecería antes del juicio qué es opinión y qué es hecho.

“Este reporte podría ayudar a los demandantes y ellos podrían enviar la evidencia a un experto, quien podría testificar en el juicio. Sin embargo, no establece que ella (Rivera) es responsable por los pilotos o la avioneta”, dijo Verna, de la firma Bowles & Verna LLP, con sede en Walnut Creek, California.

Rosie Rivera, a cargo de Jenni Rivera Enterprises Inc., no quiso comentar sobre el caso por estar pendiente.

La abogada de los demandantes, Mónica R. Kelly, no contestó a un mensaje de la AP para conocer su opinión sobre los hallazgos de la Aeronáutica mexicana.

La querella de carácter civil presentada en Los Ángeles busca una indemnización por daños y perjuicios.

Junto con Rivera murieron su publicista Arturo Rivera, quien no era su familiar, su maquillista Jacob Yebale, su abogado Mario Macías y su estilista Jorge Armando “Gigi” Sánchez Vásquez.

El informe final presentado el martes va a formar parte de una investigación llevada por la Procuraduría General de la República de México. La investigación sigue en curso, según un funcionario federal que habló en condición de anonimato porque no está autorizado a hablar con la prensa, y aún no se han fincado cargos contra probables responsables.

“Se trató de una aeronave con más de 43 años de antigüedad operada por pilotos en los extremos de la curva de la vida, uno de 78 y otro de 21 años de edad, donde no se cumplió la normatividad por parte del operador de la aeronave, aunado a que la autoridad no se ajustó a los procedimientos en la expedición de la licencia”, dijo este funcionario.