Comienza una nueva era para Robinson Canó

El pelotero dominicano afirmó que los Yankees le falltaron al respeto. Todo parece indicar que algo anda mal en los 'Bombarderos de El Bronx"
Comienza una nueva era para Robinson Canó
Canó y su grandiosa aventura, ahora, más lejos de casa.
Foto: AP

A partir de la muerte de George Steinbrenner, quien como propietario del equipo de béisbol de El Bronx lo llevó a los más altos lugares de las Grandes Ligas, conquistando cada vez más el aprecio de la fanaticada neoyorquina y de otras partes, los llamados Bombarderos van perdiendo prestigio y clase.

Los últimos acontecimientos, donde varios de sus jugadores han preferido irse a otros lados, incluyendo a Robinson Canó, considerado como uno de los mejores segunda bases de la actualidad, parece ser el comienzo del derrumbe de una de las franquicias más respetadas del ‘big show’.

La inseguridad, la falta de decisión, así como el menosprecio a sus figuras más repesentativas, son algunas de las fallas que se presentan hoy, por hoy, en todas las esferas esta organización beisbolera. Parece que la falta de autoridad ronda por sus fueros en los Yankees. Nadie asume un papel firme y decidido.

Esto no ocurría en los tiempo de ‘El Boss‘, como también se le conocía a Steinbrenner. ‘El viejo’ era que asumía todas las responsabilidades a la hora de actuar. Ahora nadie habla en primera persona, inluyendo a Hal Steinbrenner, uno de sus hijos, quien asumió el cargo de presidente y encargado principal del equipo.

Las declaraciones de Robinson Canó, durantre una entrevista por televisón en Santo Domingo, antes de asistir a su presentación como nuevo jugador de los Marineros, en Seattle, hablan por si sólo: “Tenemos para ti $175 millones por siete años; cójanlo, o si no, váyanse”, dijo que le manifestaron en su antiguo club.

Durante la entrevista en cuestión, al programa ‘Noche de Luz’ de la televisión dominicana, Canó dio a entender que en Nueva York le faltaron el respeto a su persona, a su juego y a sus records.

Por lo tanto, sus representantes siguieron buscando ofertas por otros lares, siendo la más lucrativa la de Seattle, que finalmente firmó por $240 millones y 10 temporadas, lo que sin pensarlo dos veces, el destacado intermedista aceptó. Pero también subrayó que se había quedado con los Yankees por $200 millones, porque quería terminar su carrera en Nueva York.

Entre otras cosas, Robinson recuerda que siendo él- durante la temporada pasada-, el mejor toletero del equipo, de los que quedaban a la alineación, lo pusieron batear de segundo en la alineación.

Esto disgustó tanto al jugador que pensó que sobre él había poco respeto.

Contrario a lo que se piensa, Canó destacó que se encuentra bien en Seattle, aunque la distancia será mayor de su tierra, República Dominicana.

“No hay problema, iré una vez al año”, comentó al respecto. “Yo salí de Santo Domingo en el 2001, buscando un mejor futuro, sin nada garantizado. Ahora encontré mi gran oportunidad, por lo que no importa la distancia”, argumentó.

Canó se fue de los Yankees con tanto pesar, expresando que extrañará mucho a sus amigos, sus compañeros equipo por nueve años y a la fanaticada, “que me brindó tanto apoyo y cariño”.

Sin embargo, repitió, que el equipo de los Yankees no lo respetó. “No por el dinero, aunque a mi edad (39 años) tenía que buscar un mejor y seguro futuro“.