Transacciones en la Internet

El manejo de las tarjetas de crédito y los pagos automatizados son dos grandes ventajas que ofrece el banco a través de la Internet. Gracias a la Internet la mayoría de los bancos pueden chequear electrónicamente tu crédito al instante cuando presentas en línea tu solicitud de préstamo, por lo que casi nunca tendrás que esperar mucho para obtener una decisión. Cuando te hayan aprobado, el acceso en línea a la información sobre tu cuenta de tarjeta de crédito funciona igual que cuando accedes a tus cuentas de cheques y de ahorros.

Incluso si no usas tus tarjetas de crédito a menudo, o nunca, es siempre una buena idea chequear esas cuentas de vez en cuando para asegurarte de que no han sido usadas sin tu autorización. ¡Y recuerda—jamás confundas las tarjetas de crédito con las de débito! Las transacciones de las tarjetas de débito se pagan inmediatamente con el dinero que ya tienes en tu cuenta corriente y nunca se les cobran intereses.

Las transacciones de tarjetas de crédito son diferentes: si no pagas todas tus transacciones de tarjetas de crédito cuando te llega tu factura mensual, el saldo sin pagar pasa al próximo mes y se le cobra un interés de acuerdo a la tasa que has acordado cuando abriste la cuenta.

Por otro lado, una de las características más convenientes, y cada vez más populares, de las transacciones bancarias en línea es el pago periódico de facturas mensuales de acuerdo a un calendario de pagos automáticos. Una vez que le des la información, tu banco en línea se encarga del resto.

Además de lo conveniente que resulta no tener que llenar cheques, comprar sellos o ir a la oficina de correos con regularidad, los pagos en línea te quitan la preocupación de que se te olvide hacer un pago, asegurando que tus facturas se pagan a tiempo.