Hispana demanda a CBP por registro “humillante” en El Paso

Dos veces la sometieron a revisiones genitales y rectales y fue obligada a defecar frente a personal médico y agentes
Hispana demanda a CBP por registro “humillante” en El Paso
La abogada dice que la mujer ha quedado traumatizada por la experiencia.
Foto: Shuterstock

El Paso (TX), dic 19 – Una hispana demandó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) por trato “degradante” tras ser sometida a una revisión rectal y vaginal por parte de unos agentes que sospecharon que portaba drogas.

La mujer, residente de Nuevo México e identificada en la demanda como “Jane Doe”, fue también revisada por médicos del Centro Médico Universitario, que también fue demandado junto a su personal y los agentes del CBP implicados en los hechos.

En su demanda, presentada este miércoles en la corte federal de El Paso (Texas), la mujer alegó daños sicológicos y físicos tras “el abuso y degradación sufridos” y busca una compensación económica, así como la prohibición de este tipo de “prácticas invasivas” sin tener indicios que las justifiquen.

“El personal de estas agencias, apoyado en ocasiones por los médicos de este hospital, realiza prácticas invasivas sin tener siempre base para ello, ante la impotencia de quienes son sometidos a esta humillación”, dijo la directora de la Unión de Libertades Civiles de América (ACLU) en Nuevo México, Laura Schauer Ives, quien agregó que el incidente ha traumatizado profundamente a su cliente.

Tanto el hospital como CBP declinaron comentar hoy a Efe acerca de este caso, pues la demanda está abierta, aunque se mostraron dispuestos a colaborar en la investigación.

“Jane Doe”, de 54 años, denunció que el 12 de diciembre de 2012, tras visitar a un amigo en Ciudad Juárez, intentó entrar de nuevo a Estados Unidos a través del Cruce Internacional de Las Américas, en El Paso, cuando un agente del CBP la dirigió a una inspección secundaria.

Explicó que una vez ahí una agente le pasó las manos por la ropa buscando droga y revisó manualmente el área genital. Al no encontrar nada, la alinearon con otras personas mientras un agente pasaba a un perro entrenado, que incluso puso sus patas sobre su torso, asustándola.

Presuntamente la trasladaron entonces a un cuarto privado en donde le ordenaron que se bajara los pantalones y buscaron en su área vaginal y anal mientras ella, ante esta humillación, rompía en llanto. Los agentes no encontraron nada.

Después de esta revisión, los inspectores, por órdenes de sus supervisores, la condujeron al hospital Centro Médico Universitario.

La demanda señala que una vez en el hospital fue sometida por el personal médico a nuevas revisiones genitales y rectales y fue obligada a defecar frente a ellos y los agentes.

Además fue sometida a diversas pruebas de rayos X, pero nuevamente no fueron localizados rastros de droga.

La mujer alega además que recibió una factura de $5,000 por los estudios practicados en el hospital.