Mexicano destaca en EEUU con empresa de productos naturales

A traves de su proyecto Milagros de México, Mauricio Simbeck suministra vitaminas y remedios de herbolario para mejorar la salud de los hispanos

Nueva York – Para montar una empresa lo primero es saber qué necesidades y mercado se quieren atender y Mauricio Simbeck, un hombre preocupado por la salud, lo tuvo claro.

Este mexicano llevaba tiempo observando que, cuando los inmigrantes latinos llegan a Estados Unidos, consumen mucha comida rápida y hacen poco ejercicio. “Y con la idea y la pasión de que tuvieran una vida más saludable pusimos en marcha hace tres años Milagros de México“.

Con este nombre se encuentran en los barrios hispanos de San Francisco (California) y ciudades de alrededores, cinco tiendas en las que se venden productos de salud como vitaminas y remedios de herbolario de su propia marca, además de otras con larga tradición en este mercado.

En apenas tres años, Simbeck ha logrado traducir su pasión por la mejora de la salud de los latinos, que sufren altos índices de obesidad y diabetes, en un negocio en el que trabajan 31 personas. Además, es uno de los 12 pequeños empresarios de todo el país, y el único latino, que ha sido galardonado con una ayuda del banco Chase de $250,000 dentro de su programa Mission Main StreetSM Grants.

Hasta 35,000 pequeñas empresas se postularon para optar por este programa.

“Vamos a usar este dinero para abrir dos tiendas más en el Norte de California y seguir contratando”, explica Simbeck. Es algo que hay que hacer con cuidado, asegura “porque si el local no es excelente, se corren muchos riesgos”.

Este empresario de 44 años, licenciado en derecho en México y con maestría de negocios de Harvard, explica que la ayuda es muy importante porque si su primer mayor reto fue crear su marca y darla a conocer, el segundo, y no más pequeño, fue la financiación. “No es fácil acceder a capital cuando se es una pequeña empresa”, lamenta. Finalmente, Milagros de México salió adelante con fondos personales.

A Simbeck le gustaría crecer en Los Ángeles y en el futuro mira a Texas, Illinois y Nueva York, pero es cauteloso. “Tenemos un buen futuro porque el mercado hispano crece y la salud siempre hay que cuidarla pero queremos ser disciplinados y no tropezar”.

Simbeck detalla que, en 2013, la empresa registró una pequeña pérdida por la inversión para abrir su última tienda, pero “este año seremos rentables”.

“Nuestra idea es crear tiendas bonitas con buenos precios y dar una buena experiencia al cliente”, explica este empresario al tiempo que aclara que los productos de su propia marca incluyen ingredientes familiares para los hispanos como la papaya o la ciruela.

Es algo que junto con el asesoramiento de salud atrae también a una joven clientela no hispana a sus establecimientos. “Pero en la tienda en la red, sobre todo, hemos observado muchos clientes que no son latinos”, destaca Simbeck. “No estamos limitados a un solo mercado”.