Reacciones mixtas a “principios” migratorios de Boehner

Legisladores demócratas como Luis Gutiérrez y los senadores Bob Menéndez y Charles Schumer, ven el documento como una buena señal, pero algunas organizaciones pro-inmigrantes señalan que "los principios no son suficientes" y el Congreso necesita mostrar "una acción real"
Reacciones mixtas a “principios” migratorios de Boehner
Los ''principios" migratorios que hoy presentó John Boehner causó un optimismo cauteloso de parte de algunos grupos y un rechazo tajante de otros.
Foto: AP

Washington.- Los “principios” para una reforma migratoria que divulgaron este jueves los republicanos de la Cámara de Representantes provocaron reacciones mixtas de todo el espectro político, desde un optimismo cauteloso hasta el rechazo tajante.

En una sola página, los republicanos, liderados por John Boehner, delinearon los seis “estándares” que guiarán su eventual un proyecto de ley para la reforma este año.

Entre esos puntos, los republicanos apoyan la legalización de buena parte de los indocumentados pero sin una vía rápida para la ciudadanía, salvo en el caso de los dreamers, que no tienen la culpa de “los errores de sus padres”.

Pero exigen, ante todo, el refuerzo de la seguridad fronteriza y formas de verificar que las fronteras están seguras.

La Casa Blanca aún no ha reaccionado pero, en el Congreso, legisladores demócratas como Luis Gutiérrez y los senadores Bob Menéndez, de Nueva Jersey, y Charles Schumer, de Nueva York, ven el documento como una buena señal.

Gutiérrez destacó la evolución tanto de los republicanos opuestos a la legalización como de los demócratas que temían abordar un asunto de tanta volatilidad política.

“Ahora estamos hablando de cómo puede la gente quedarse y cómo puede venir legalmente, no de cómo expulsar a once millones de personas” y crear un muro de contención, dijo Gutiérrez, quien esperará a ver los detalles de un eventual proyecto de ley antes de juzgarlo.

Schumer consideró que estas normas abren una “posibilidad real” para negociar una reforma migratoria que ambos lados puedan aceptar”, aunque reconoció que el camino será “largo y difícil, pero la puerta está abierta”.

Rocío Sáenz, presidenta del Sindicato Internacional de Trabajadores de Servicios (SEIU), dijo que “aunque contiene graves fallas”, estos principios “representan un importante paso hacia delante” y demuestran la seriedad que ahora le dan los republicanos al tema.

Sáenz advirtió que el documento podría dar pie a la creación de “una clase permanente de ciudadanos de segunda clase”, aunque el documento no precisa cuántos finalmente podrían legalizarse.

Para Kica Matos, portavoz del Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM), “los principios no son suficientes” y el Congreso necesita mostrar “una acción real”.

Otros grupos mostraron un optimismo cauteloso y aconsejaron esperar a la presentación de un proyecto de ley.

Al final, lo que importará es “la sustancia que conformará la legislación” para modernizar el vetusto sistema migratorio, y el partido republicano debe programar votos para iniciar el debate, dijo el grupo DREAM Action Coalition.

Erika Andiola, una líder de los dreamers y codirectora de ese grupo, dijo que lo sensato, antes de criticar a los republicanos, es “darles oportunidad de elaborar la legislación”.

Chris Newman, director legal de la Red Nacional de Organizadores de Jornaleros (NDLON), está claro que los republicanos “siguen buscando la criminalización de los inmigrantes” e impulsando leyes anti-inmigrantes como la de Arizona.

Newman reiteró la exigencia de que el presidente Barack Obama frene las deportaciones, aún cuando éste ha insistido en que eso requerirá la acción del Congreso.

Varios líderes conservadores agrupados en el grupo Evangelical Immigration Table también respaldaron la acción republicana y se sumaron al coro de voces que pide “acción en el Congreso este año”.

Otros grupos pro-reforma, como Mi Familia Vota y America´s Voice, también lo ven como algo “alentador”, aunque también destacaron la necesidad de traducir esos principios a una propuesta legislativa.

Como prueba de lo que le espera a Boehner, la Federación para una Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR), dijo que la “amnistía” es lo que encabeza esta lista de principios, resumiendo el rechazo tajante de grupos ultraconservadores.

El miércoles, el senador republicano por Alabama, Jeff Sessions, ya había advertido de que no aceptará nada que huela a “amnistía”.