Multan a ciudad de Waterloo por no contratar a inmigrante legal

La ciudad de Waterloo, en Iowa, pagará $13,000 por haberse negado a contratar como bombero a un inmigrante legal por el hecho de que esa persona no nació en EEUU
Multan a ciudad de Waterloo por no contratar a inmigrante legal
El inmigrante pretendía pertencer al cuerpo de bomberos.
Foto: EFE

Denver.- La ciudad de Waterloo, en Iowa, deberá pagar una multa de $13,000 por haberse negado a contratar como bombero a un inmigrante legal por el hecho de que esa persona no había nacido en Estados Unidos, y deberá modificar el proceso de contratación de inmigrantes, anunció este martes el Departamento de Justicia federal.

Según el documento oficial, el Departamento de Justicia y las autoridades de Waterloo, a unas 108 millas al noreste de Des Moines, llegaron este martes a un acuerdo para poner fin a una demanda en contra de la ciudad por incumplimiento de las medidas antidiscriminatorias del Acta de Inmigración y Nacionalidad (INA).

El documento oficial sobre el acuerdo entre la justicia federal y Waterloo indica que el 14 de mayo de 2013, un inmigrante (cuyo nombre y nacionalidad no se divulgaron) presentó una queja indicando que se le había negado la posibilidad de trabajar como bombero por su lugar de nacimiento, a pesar de estar legalmente en el país.

Subsecuentes investigaciones, según el mismo documento, comprobaron que las autoridades municipales de Waterloo habían “impropiamente restringido los puestos de bomberos sólo a ciudadanos estadounidenses“, a pesar de que no existen leyes ni reglas que impongan esa limitación.

De hecho, los investigadores habrían comprobado que la ciudad de Waterloo no consideró la solicitud de empleo del inmigrante sólo sobre la base de que no era ciudadano de Estados Unidos.

Como resultado del acuerdo entre el Departamento de Justicia y Waterloo, además de pagar la multa ya mencionada, la ciudad debe concederle al inmigrante dentro de los próximos 90 días una nueva oportunidad “imparcial y sin discriminación” de completar los exámenes necesarios para llegar a ser un bombero, y, en ese proceso, deben seguirse las mismas reglas y procedimientos que estaban vigentes en abril de 2013, cuando se suscitó el problema.

Si el inmigrante pasa las pruebas y la ciudad decide no contratarlo, Waterloo deberá indemnizar al inmigrante pagándole hasta $30,000. Y si el inmigrante no pasa los exámenes correspondientes, Waterloo no incurrirá en nuevas obligaciones monetarias.

Sin embargo, sin importar lo que suceda con el inmigrante, durante el próximo año el Departamento de Justicia de Estados Unidos monitoreará los procedimientos de contratación de empleados en Waterloo para asegurarse que las medidas implementadas para impedir la contratación de indocumentados no afecten a los inmigrantes legales.

Además, los funcionarios de Waterloo a cargo de esos procedimientos deberán participar de seminarios de capacitación para evitar que se repitan problemas similares.

En Waterloo residen unos 68,500 habitantes, de los cuales el 5.6% son hispanos. Sin embargo, el 6.3% de los residentes son extranjeros y casi el 10% no habla inglés como primero idioma.