Redada contra las peleas de gallos en NY

Rescatan miles de aves y arrestan a más de 70 sujetos en varios palenques

NUEVA YORK — Más de 1,600 de gallos de pelea fueron rescatados y 70 individuos —en su mayoría hispanos— arrestados en la operación “Gallos Bravos” realizada durante el fin de semana en tres diferentes condados de Nueva York.

Los rescates y arrestos se produjeron en Queens, Brooklyn y Ulster (Upstate), tras nueve meses de investigaciones dirigidas por la Asociación Americana para la Prevención contra la Crueldad a los Animales (ASPCA) junto a la Unidad contra el Crimen Organizado de la Fiscalía General (OCTF).

Según las autoridades, entre los apostadores y espectadores arrestados estaban nueve personas que llevaban los gallos para las peleas. Fueron acusados con delitos mayores por violar la ley de crueldad contra animales.

En Queens, la noche del sábado, fueron rescatados 65 gallos que tenían en el sótano del inmueble ubicado en el 74-26 de la avenida Jamaica. En ese lugar se reunían cada dos meses, desde mayo pasado, cuando OCTF empezó la vigilancia en el lugar de las peleas, según la acusación.

A la misma vez, se registró la tienda de venta de mascotas ubicada en la 71 avenida Central en Brooklyn, propiedad de Jeremías Nieves (74). Del sótano de esta tienda fueron rescatados 50 gallos y fue allí donde Nieves fue arrestado.

Los gallos encontrados estaban en malas condiciones y eran mantenidos en jaulas de metal para exhibirlos con las marcas de haber sido criados, entrenados y equipados para las peleas.

Ayer también fue allanada una finca de 90 acres en el 230 Plattekill Ardonia Road, en Plattekill, donde rescataron por lo menos a 1,500 gallos. La finca había estado registrada como comercial, pero en 2010 dejó de serlo aunque continuaba funcionando como tal. Los propietarios, Manuel Cruz (60) y Jesús Cruz (37), fueron arrestados.

Gallos y pollos fueron encontrados en condiciones deplorables. Los dueños cobraban la renta para la crianza y mantenimiento de los gallos de pelea para los aficionados a este controversial deporte de la ciudad de Nueva York, Long Island, Nueva Jersey, Pensilvania, Connecticut y Massachusetts.

Por años, la finca se convertía en palenques para realizar las competencias de gallos. Además, trasportaban los gallos de pelea a eventos en Queens y Brooklyn.

En las galleras, cobraban la entrada, vendían alcohol sin tener licencia y las drogas se usaban abiertamente.

En todos los palenques tenían guardias de seguridad, cámaras de vigilancia y un referí. Cuando los gallos peleaban, los dueños y espectadores apostaban hasta $10,000. Las peleas, donde docenas de gallos peleaban hasta morir, se realizaban en la noche y duraban hasta la mañana.

“La pelea de gallos es una forma brutal de crueldad animal que está vinculada a otros crímenes y mi oficina continúa trabajando para agarrar y llevar ante la justicia a los responsables”, dijo Eric Schneiderman, fiscal general de Nueva York.

Si tiene conocimiento de algún lugar donde se sospecha de crueldad contra animales, puede llamar al (866) 697-3444 o enviar un mensaje a la página http://www.ag.ny.gov/animals.