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La bomba afroecuatoriana de Chota Madre va rumbo al MET

Mediante su movimiento artístico, José Juan Paredes y Christopher Terán buscan promocionar el género musical en la Gran Manzana

Chota Madre es un colectivo fundado en agosto de 2010.

Chota Madre es un colectivo fundado en agosto de 2010. Crédito: Cortesía

Nueva York — Al son de tambor, requinto y güiro de madera, los ecuatorianos José Juan Paredes y Christopher Terán crearon un movimiento artístico que busca perpetuar la Bomba del Chota, un género musical afrodescendiente que pronto estará representado en el prestigioso Museo Metropolitano (MET).

Original del Valle del Chota, en los límites de la provincia de Imbabura y Carchi en el norte de Ecuador, el ritmo heredado por la población afroecuatoriana cruzó fronteras para lograr exposición en Nueva York por medio de un proyecto que involucra a unos 15 músicos, artistas, investigadores, cineastas y fotógrafos.

Chota Madre, un colectivo fundado en agosto de 2010 por Paredes y Terán dejará huella en el MET con el proyecto “Rumbo al Sur”. Paredes comentó que además de documentar la influencia musical de la diáspora afroecuatoriana, el colectivo donará un tambor a la colección Frederick P. Rose de instrumentos musicales del museo.

La donación del instrumento se realizará el lunes. En el evento también se presentará un documental acerca de la elaboración del tambor a manos del artista y artesano Cristóbal Segundo Barahona, nativo de la ciudad de Juncal.

Nacido en Queens, Chota Madre agrupa diferentes talentos ecuatorianos residentes en Nueva York, entre ellos la bailarina y coreógrafa profesional Verónica Calero, el músico Mateo Alán, el artista Darío Pantosin, y los investigadores José Obando, Ati Egas y Gabriel Roldós.

Christopher Terán, requinto, comentó que miembros del colectivo viajaron al norte de Ecuador en septiembre de 2013 para nutrir el documental, que también será parte de la colección del MET.

“No se puede retratar la herencia afroecuatoriana sin poner pie en el Valle del Chota. Necesitábamos reencontrarnos con nuestras raíces”, indicó el músico.

En la música destaca el sonido de la hoja de naranja, un instrumento de viento que produce como un silbido, y una candente danza que se caracteriza por equilibrar una botella en la cabeza al ejecutar los movimientos. En el pasado se creía que si la mujer lograba mantener la botella en la cabeza mientras danzaba al compás de la Bomba, estaba lista para casarse.

“La Bomba del Chota es un género todavía desconocido para muchos ecuatorianos, pero el interés por aprender la danza crece a paso acelerado”, enfatizó.

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