Rusia veta resolución de EEUU para soberanía de Crimea

Su voto en el Consejo de Seguridad del organismo mundial hizo caer la anulación de la consulta popular de mañana; la provincia busca su anexión al territorio ruso
Rusia veta resolución de EEUU para soberanía de Crimea
Mañana, unos 1.5 millones de habitantes de la península de Crimea deberán confirmar en una consulta la decisión del parlamento de Crimea de formar parte de Rusia.
Foto: EFE

WASHINGTON.- Rusia vetó el borrador de la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) que buscaba declarar nulo al referéndum de mañana en Crimea y urgía a los estados y organizaciones internacionales a no reconocerlo.

Mientras el veto ruso se esperaba de antemano, Moscú envió tropas a Crimea para respaldar la consulta, que de ser favorable podría transferirle el control sobre esa región ucraniana. Por ello, Kiev denunció una invasión de su territorio ante esta acción.

En Nueva York, en la sede de la ONU, el embajador ruso Vitali Churkin votó en la sesión especial del poderoso bloque en contra de la propuesta estadounidense, abortándola pese a contar con los votos a favor de 13 de los 15 estados integrantes.

En tanto, China se abstuvo de votar. “No podemos aceptar la asunción básica (del borrador) que declara ilegal el referéndum previsto”, había dicho Churkin poco antes de la votación. La breve resolución señalaba que el referéndum no contaba con el respaldo del Gobierno ucraniano de Kiev.

“Este es un momento triste y excepcional”, dijo la embajadora estadounidense, Samantha Power, sobre el veto de Rusia.

La tensión en Ucrania aumentó en la víspera del referéndum sobre la anexión de Crimea a Rusia, con la muerte de dos personas en Jarkov y la denuncia de las autoridades ucranianas de una “invasión rusa” en el sureste del país.

Rusia cedió esta península a Ucrania en 1954, cuando las dos exrepúblicas formaban parte de la URSS. Sin embargo, Moscú mantuvo en el puerto crimeo de Sebastopol la base de su flota en el mar Negro.

Kiev acusó a Moscú de haber invadido militarmente la localidad de Strilkove situada en la Ucrania continental, cerca de la frontera administrativa con la región autónoma de Crimea, con 80 soldados, helicópteros y vehículos blindados de combate.

El ministerio ucraniano de Relaciones Exteriores pidió en un comunicado la “retirada inmediata” de estas fuerzas y amenazó con responder con “todos los medios necesarios para detener la invasión militar rusa”.

Washington reaccionó inmediatamente. La embajadora estadounidense en Nacionales Unidas dijo que un avance ruso en el sur de Ucrania “sería una escalada escandalosa”.

Sin embargo, el jefe de la diplomacia rusa, Serguei Lavrov, había asegurado durante la mañana que su país “no tiene, y no puede tener, planes para invadir la región sudeste de Ucrania”.