De tela en lugar de desechables

Algunas madres están retomando los pañales de las abuelas
De tela en lugar de desechables
La idea de muchas es reducir el consumo de plástico en pro del medio ambiente.
Foto: shutterstock

La tendencia de ser más cuidadosos con el medio ambiente ha hecho que muchas madres retomen el uso de los pañales de telas. Si, esos mismos que quizás muchas usamos y que nos traen a la memoria las imágenes de nuestras mamás lavando en el patio de la casa.

Según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), un pañal desechable tarda unos 500 años en desintegrarse en un vertedero. Detalle no menor si consideramos que un bebé puede llegar a usar hasta 5,000 pañales durante sus primeros dos años de vida.

La llegada de los pañales desechables facilitó mucho el trabajo de las amas de casa y, sobre todo, fue un alivio para las madres trabajadoras. Sin embargo, poco se sabía del daño que éstos causaban al medio ambiente. Ahora que se ha estudiado más el tema, algunas jóvenes mamás prefieren retomar esta antigua costumbre.

Amalia Córdova, profesora universitaria, averiguó mucho sobre el tema antes de tomar la determinación de utilizar pañales de tela para su hija Ayelén.

“No quería contribuir con más basura para el medio ambiente“, cuenta la chilena que lleva más de una década viviendo en Brooklyn.

Una amiga le recomendó usar la marca RampaRooz (desde $12 la unidad) “porque los puedes usar para recién nacidos como para niños de más de 12 meses. Y la tela es de un algodón súper absorbente y suavecito”.

Asegura que al principio no fue fácil pues no tenía lavadora en su casa, y significó una carga extra semanal sólo para lavar los pañales. Pese a eso, no se arrepiente de su decisión, “mi hija tiene la piel muy sensible y estos pañales son diseñados con materiales orgánicos por lo que Ayelén nunca tuvo alergias”

Pero muchas mujeres no tienen tiempo ni ganas de lavar pañales y prefieren la comodidad de los desechables, a pesar de estar al tanto del daño que causan. Para ellas, muchas marcas han puesto en el mercado líneas amigables con el medio ambiente.

Cuando Ayelén creció, comenzaron a pasar más tiempo fuera de casa y Amalia tuvo que reemplazar sus pañales por los desechables. “No quería que fueran pañales plásticos así que empecé a buscar cuáles podía comprar, asumiendo siempre el costo extra que esto significa”.

Fue así como en una cadena de farmacias encontró unos pañales creados a base a maíz, que son totalmente reciclables. “Lo mejor de todo es que en vez de gastar $18 como la mayoría de los biodegradables, éstos valen $10, así que ahorro mucho dinero”.