Máquina arrolladora
Cruz Azul vence a Xolos y peleará con Toluca el título de Concacaf
Gerardo Flores, del Cruz Azul (izq.) se levanta en el aire para ganarle el balón a un jugador de Xolos de Tijuana. Crédito: MEXSPORT
MÉXICO, D.F. (NTX). Con un cierre dramático, donde se defendió a ultranza para mantener su ventaja de 2-0 (2-1 global), Cruz Azul derrotó ayer a Tijuana en el Estadio Azul,para avanzar a la final de la Liga de Campeones de la Concacaf 2013-2014, en juego que acabó con conato de bronca.
Un autogol del argentino Hernán Pellerano, a los dos minutos, y un tanto del defensa central Julio César Domínguez al 56′, sirvieron para la voltereta de la escuadra celeste que ahora enfrentará a Toluca los días 16 y 24 del presente por el título del certamen que da el boleto al Mundial de Clubes.
Con polémico arbitraje de Paul Delgadillo Haro, quien tras el silbatazo final mostró roja directa al arquero celeste José de Jesús Corona y al defensa central argentino de Tijuana, Javier Marcelo Gandolfi, el choque culminó con un ambiente tenso, entre empujones y jalones.
La Máquina presentó varios movimientos en su cuadro respecto de la formación con la cual enfrentó la ida.
Regresaron a la titularidad el colombiano Luis Amaranto Perea y los seleccionados Rogelio Chávez y Marco Fabián de la Mora.
A los dos minutos llegó el primer gol en un servicio de Gerardo Flores por la derecha, mismo que fue desviado por el zaguero central Hernán Pellerano.
El balón techó a Cirilo Saucedo y se fue a las redes.
La rápida anotación hizo que Xoloitzcuintles tomara el control del esférico para impedir jugadas de peligro de los celestes, además de buscar el arco enemigo para conseguir un tanto.
La polémica se suscitó al 38′ cuando Ismael Valadez cargó en el área de meta al portero Cirilo Saucedo, quien se levantó enojado y lanzó un puñetazo al zaguero celeste y el silbante sólo amonestó a ambos, cuando debió expulsar al arquero del cuadro fronterizo.
Cruz Azul incrementó su ventaja al 56′ cuando Dominguez prendió de media vuelta un rebote dentro del área, en tiro de esquina, para el 2-0 que lo puso al frente en el global (2-1).
Luego del silbatazo final y cuando volvió a armarse un connato de bronca, el árbitro Paul Enrique Delgadillo mostró rojas directas al portero José de Jesús Corona, a quien había amonestado previamente en el 92′, y al zaguero central del equipo de Tijuana, Javier Gandolfi.
La actuación del Delgadillo fue mala, porque además de perdonar la expulsión al portero Cirilo Saucedo por un claro puñetazo a Ismael Valadez, no vio tampoco un cabezazo del atacante ecuatoriano Jaimen Ayoví ya concluido el partido a Gerardo Torrado.
Al término de la semifinal de la Concachampions entre Cruz Azul y Xolos, se presentó un conato de bronca donde estuvo involucrado Jesús Corona, guardameta de La Máquina.
El portero fue expulsado, situación que molestó al timonel cementero Luis Fernando Tena, quien defendió a su jugador al asegurar que Corona no había hecho nada.
“Chuy no hizo nada. Vamos a presentar una protesta por la expulsión. Chuy no hace nada, Pellerano lo escupe”, estableció Tena.
“Es lamentable, no es un buen ejemplo y nos pudimos controlar al final, solo quiero dejar en claro que Corona no hace nada y sí recibe un escupitajo”, añadió.
Tena afirmó que las grescas se dieron por la importancia del juego.