California: sin agua en los campos

Los granjeros dejan de plantar miles de acres de terreno; las pérdidas se estiman en unos $11,000 millones
California: sin agua en los campos
Joe del Bosque recoge un puñado de tierra de sus campos afectados por la sequía.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

FRESNO, California.— Por falta de agua, LaVonne Allen eliminó el algodón de su granja familiar, el pasado año, y este año dejó de plantar melones.

“Te digo que la producción este año va a ser mucho menor”, dice Allen, quien también es dueña del restaurante The Farmers Daughter, en la pequeña ciudad rural de Firebaugh, California. “La gente de la ciudad va a despertar de su sueño cuando vayan al mercado y vean menos productos, y más caros”.

Los expertos calculan que la sequía, que golpea al oeste del país por tercer año consecutivo, va a tener un efecto especialmente fuerte en California, estado en el que se produce la mitad del producto del agro —frutas, nueces y vegetales— que se consume en EEUU.

“La última vez que tuvimos una sequía tan grave como esta fue en 1977”, apunta Jeffrey Mount, geólogo de UC Davis y director del Centro para las Ciencias del Agua. “Esta sequía es severa y va a generar muchas consecuencias, especialmente en los granjeros y los campesinos”.

La sequía histórica, calificada hace poco por el gobernador Jerry Brown como “sin precedentes”, puede llegar a costar unos $11,000 millones a la economía de California y $2,800 millones en ingresos laborales, de acuerdo a los cálculos de la Coalición de Agua para Granjas de California.

Esta pérdida surge principalmente porque los granjeros dejan de plantar miles de acres de terreno o arrancan cultivos y árboles que no pueden mantener, posiblemente hasta 1 millón de acres este año.

En el este del Valle Central, los granjeros están luchando por mantener vivos los árboles de naranja, las aceitunas y las uvas. En el oeste del Valle hay granjas arrancando árboles de almendra, que consumen mucho del vital líquido, y dejando de plantar tomates, lechuga, melones, alfalfa y algodón.

Irónicamente, cuando esto ocurre, se pierden trabajos y los campesinos se desplazan a otros estados para sobrevivir, agudizando más adelante la escasez de mano de obra que ya es prevalente en el estado, en el momento mismo de la cosecha, en pleno verano.

“Lo que pasa es que al haber sequía, los granjeros dejan de plantar ciertos campos y los campesinos se mueven a otros sitios para sobrevivir”, dijo Manuel Cuhna, portavoz de la Coalición de Agua para California. “Estas son personas que quizá tienen 15 ó 20 años trabajando para granjas en California. Pero luego, cuando vienen las cosechas, como la de la uva en agosto, no estarán aquí para hacer el trabajo”.

Se calcula que esta sequía significará la pérdida de unos 20,000 puestos de trabajo en California, incluyendo campesinos, empacadores, irrigadores y otros. Entre los cultivos más afectados estarán el broccoli, los melones, el ajo y la lechuga. Los precios de los tomates han llegado a su más alto nivel desde 2011.

Aunque las cifras son impresionantes, el efecto en la economía de California no será tan grande, dijo Jay Lund, profesor de ingeniería ambiental de UC Davis. “La agricultura es menos del 5% de la economía de California. Claro en el Valle Central esto es diferente, el efecto es mucho mayor”.