Lila Downs y su vozarrón

En una escena llena de famosas que cantan igual, Lila Downs ofrece una opción distinta.
Lila Downs y su vozarrón
La voz de Lila Downs es poderosa y llena de matices.
Foto: Archivo

Qué cansancio escuchar esas voces planas de las cantantes pop que pululan en la escena farandulera, producidas con protools y que alcanzan la fama con escándalos de campeonato. Todas cantan, pujan y gritan igual. Yo prefiero una voz poderosa, llena de matices y energía como la de Lila Downs. Después de todo, las mujeres somos así: llenas de matices, de energía y poderosas, muy poderosas.

Lila es hija de un profesor de cine estadounidense y una indígena oaxaqueña que solía cantar en las cantinas. Es una fusión de estos mundos atados por una relación de amor y odio: la modernidad del sueño americano y la tradición de un pueblo originario enclavado en la sierra mexicana.

Lo mismo en inglés, en español que en zapoteco, mixteco o náhuatl, la voz de Lila Downs hace vibrar el corazón y la inteligencia con letras que abordan temas sociales, de amor y tradicionales que se habían perdido en la inmensidad de un país tan disparejo como es México.

Los primeros discos de Lila rescatan un poco más de la tradición de su patria materna con canciones recuperadas en lenguas indígenas, mientras sus producciones más recientes fusionan tendencias modernas como el hip-hop con elementos mexicanos y latinoamericanos. Al escuchar sus primeros discos y compararlos con los más recientes, es manifiesta su capacidad de cambiar y transformarse.

Yunu Yucu Ninu” es una canción en mixteco incluida en el primer disco de estudio de Lila Downs, “La Sandunga” (1999):

Palomo del comalito” pertenece al más reciente disco de la cantante, “Pecados y milagros” (2011):

Mención aparte merece su vestuario, en el que siempre resalta la tradición textil de los pueblos originarios mexicanos, y su compromiso con causas sociales, especialmente las relacionadas con mujeres indígenas y migrantes.

Sin duda, una artista de verdad que puede rescatarte del hartazgo de escuchar siempre la misma música y las mismas voces monótonas del mainstream.