El Heat a un triunfo de la final
LeBron James (izq.) volvió a ser demasiado para los Pacers, que están a punto de ser eliminados por el actual campeón de la NBA. Crédito: efe
Miami/EFE El alero LeBron James se muestra optimista con su Miami Heat, que aventaja 3-1 a los Pacers en las Finales de la Conferencia Este, y que esta noche pueden avanzar a la gran final si ganan en Indianápolis en el quinto juego de la serie.
“Desde el principio me sentí bien y el equipo respondió de la misma manera”, declaró James respecto al cuarto encuentro celebrado el lunes. “Esta vez no tuvimos que hacer un esfuerzo extra para remontar y sentir la presión de estar por detrás en el marcador”.
Los Heat, que defienden el título de campeones de la NBA, se pusieron al frente del marcador desde el inicio del partido y en el cuarto periodo llegaron a tener hasta 23 puntos de ventaja, algo que les ayudó a aguantar sin problemas la reacción de los Pacers.
James alabó el trabajo de todos sus compañeros y dijo que a pesar de la baja de Chris Andersen, cualquiera de los que están en el banquillo pueden ayudar.
“Tenemos profesionales de la NBA de gran calidad en nuestro equipo, que pueden estar sentados todo el año en el banquillo y cuando son llamados al salir al campo ayudan de verdad”, subrayó James.
En cuanto a la posibilidad de que los Heat se unan a los históricos Celtics de Boston y Los Ángeles Lakers como los tres únicos equipos que han logrado llegar a cuatro Finales de la NBA consecutivas, James dijo que antes tendrían que conseguir el cuarto triunfo.
“No es algo que nos tenga que preocupar, sino todo lo contrario, pensar en lo que debemos hacer hoy en Indianápolis para conseguir la victoria que nos falta”, señaló James.
Mientras en el vestuarios de los Pacers, el entrenador del equipo de Indiana, Frank Vogel, fue categórico cuando dijo que los Heat les dominaron durante todo el partido.
“Fuimos superados por los Heat”, declaró Vogel. “No me siento desilusionado por la manera que luchamos, pero sí por el resultado final”.
Por su parte, el escolta Lance Stephenson, que surgió con una polémica “inoportuna” sobre las posibles expresiones “basura” que le dedicó James durante el tercer partido y que las veía como “debilidad” por parte de la estrella de los Heat, reconoció que no había estado muy afortunado en el campo a la hora de frenarlo.
“Trataba de entrar en su cabeza y preocuparlo”, explicó Stephenson cuando se refirió a sus comentarios sobre James. “Creo que se creció y ganó el duelo. Puedo vivir con esa presión”.