Una hermosa victoria

México gana primeros tres puntos al superar a Camerún, clima lluvioso... y al árbitro Roldán
Una hermosa victoria
Oribe Peralta (centro) supera al portero de Camerún para anotar el gol del triunfo en la Das Dunas, en Natal.
Foto: EFE

NATAL, Brasil

Con todo y lluvia, patadas y pésimo arbitraje, nada detuvo a la selección nacional que se lavó la cara y fundió a Camerún 1-0 en el debut en Brasil 2014.

Los tres primeros puntos de la Copa del Mundo están en la bolsa del Tricolor pese a todos los obstáculos que se le cruzaron en el camino, los naturales como el chubasco que no paró en todo el día en Natal, los futbolísticos como la encimosa y a veces sucia marca de los cameruneses, y los tendenciosos con un árbitro asistente número 1 para llorar.

El asistente colombiano, Humberto Clavijo, arrebató dos goles buenos a Giovani dos Santos al marcar fueras de juego inexistentes en la primera mitad y retrasó el reflejo de la superioridad mexicana en la cancha.

Pero el Tri tenía bien sujetó el partido y sólo era cuestión de romper la línea que intentó Camerún todo el tiempo para hace valer su dominio.

En una jugada de maestro de Héctor Herrera, la que por fin quebró la delgada marca africana, al 61′ Giovani entró como bala al área y estuvo a punto de fusilar a Charles Itandje, quién se recostó y alcanzó a sacar el balón.

A la cita llegó oportuno Oribe Peralta para tocar suave con el saludo amoroso hacia la red, en el tanto que hizo justicia a un juego de color verde en lo deportivo, de gris en el clima y de alerta amarilla para FIFA ante las pifias arbitrales.

México movió más por el corredor derecho, sobre todo en la primera mitad, cuando Paul Aguilar entró en varias ocasiones a pesar de las patadas y la dureza de Benoit Assou Ekotto.

En el complemento optó por el carril contrario para darle juego a Andrés Guardado, desaparecido en la parte inicial igual que Miguel Layún.

El Tri se salvó en el 21′ con la llegada de Samuel Eto’o y el tiro que besó el poste derecho de la cabaña de Guillermo Ochoa.

Fue de lo poco que hizo un Camerún más ocupado en no desordenarse atrás que en procurar al frente.

Con el gol, México se destapó y tuvo más espacios para el contragolpe. Cerca estuvo del segundo con las escapadas de Dos Santos y las avenidas que empezaron a construir los relevos Marco Fabián y Javier Hernández.

Atrás la selección nacional se mostró casi impecable, sin los despistes de otros juegos y Ochoa demostró por qué ganó la titularidad al atajar en el último suspiro la que parecía la del empate camerunés.

México triunfó en el primer acto del Mundial, puso su huella y se declara en pie de lucha hoy más que nunca para el choque de líderes del Grupo A, el martes contra Brasil en Fortaleza.