El voto latino en las primarias se divide en El Barrio

En un sitio de votación, seguidores hispanos de Adriano Espaillat y Charles Rangel se disputan cada metro cuadrado

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El voto latino en las primarias se divide en El Barrio

Nueva York – La división en El Barrio entre los que favorecen a Adriano Espaillat y los que se decantan por Charles Rangel se hace patente tanto entre los votantes como en la calle.

En las cercanías de uno de los lugares de votación, situado en la escuela pública 57 de la calle 115, voluntarios hispanos de las campañas de Rangel y Espaillat se disputaban cada metro cuadrado para captar votantes.

“Llevo aquí desde las 6 a.m. y no me moveré hasta las 9 p.m., cuando cierren las urnas, porque hoy es un día histórico y hay que pelear”, dijo el puertorriqueño Marco Antonio Torres (54), voluntario de Espaillat. “Necesitamos un pensamiento nuevo en El Barrio y alguien que controle las rentas. Ya es hora de que se vaya el viejo”.

En la otra esquina se situaba Samantha Blackwell Morales (23), que había destinado todo su día para pedir el voto por Rangel porque “él luchó para que no cerraran un centro comunitario al que van mis niños”.

Los que han vivido toda su vida en El Barrio parecen ser más proclives a votar por Rangel, quien lleva siendo su congresista desde hace más de 40 años, como es el caso de Kelmy Rodriquez (54) y su familia.

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“Mi bisabuela votaba por Rangel, mi abuela votaba por Rangel y yo voto por Rangel”, señaló Rodríguez. “Somos 30 de mi familia viviendo en la zona y todos votaremos por él. No es el momento para cambios y necesitamos experiencia. A Espaillat le llevaría dos años en el Congreso sólo para encontrar la puerta de los baños”.

Adrián Sánchez (49), dueño del restaurante mexicano Kalhua, en El Barrio, dijo que, “Hace poco vino Espaillat con gente de su campaña que quisieron poner sus carteles en mi restaurante sin antes pedirme permiso. Yo me ofendí, porque me parecieron muy prepotentes. No pueden presuponer que por ser latinos les vamos a dar siempre nuestro apoyo. Para ellos no somos más que un número, un voto, y nada más. Luego en todo el resto del año no se les ve”.

Entre los jóvenes, sin embargo, sí parecía calar el mensaje de renovación de Espaillat.

“Rangel es viejo y cobarde y Espaillat es más joven y más valiente, y si hay alguien que puede traer los cambios que necesita este distrito, es él”, indicó Javier Colón (23).

A pesar de que más de la mitad de su población es hispana, El Barrio le dio la espalda a Adriano Espaillat en su enfrentamiento contra Charles Rangel de hace dos años. En 2012 Rangel recibió 2,500 votos más que Espaillat en el vecindario, de acuerdo a la Junta de Elecciones, lo que fue decisivo para que el primero ganase por poco más de un millar de votos. Esta vez, con el apoyo de la concejal de la zona, Melissa Mark – Viverito, el candidato dominicano esperaba darle la vuelta a la tortilla.

Animado, con la sonrisa puesta y siempre del brazo de su esposa Alma, con la que este año celebra sus bodas de oro de casado, el congresista Charles Rangel votó esta mañana en Harlem sabiendo que éstas serán las últimas elecciones a las que se presenta.

“Lo primero que le he dicho a mi mujer al levantarme es que hoy es un día nostálgico, porque es la última vez que votó por mí para un cargo político en unas elecciones”, dijo Rangel, quien lleva más de 40 años en el puesto, después de depositar su papeleta en la escuela pública 175, en el corazón del barrio que le dio su apelativo de “León de Harlem”.

Acompañado de su hija Natalia y de su nieto Ulises, entre otros miembros de su familia, el senador estatal Adriano Espaillat llegó a la escuela PS 98 para votar y convocar a los residentes del Distrito 13 a salir a las urnas.

“Doy las gracias a esta comunidad por el apoyo que me ha brindado en estos 18 años. Yo soy nieto e hijo de inmigrantes que vinieron a este país sin papeles; sin embargo, hoy aspiro a ocupar la curul en el Congreso”, dijo con voz firme. “Mi historia es una lección de cambio, de mirar hacia el futuro”.