Cómo vivir sanamente el duelo de una pérdida

Perder un amor o a una persona es un proceso que difícilmente vivimos con serenidad.
Cómo vivir sanamente el duelo de una pérdida
Terminar una relación de pareja también es vivir un duelo.
Foto: Shutterstock

Como médico, siempre creí que el corazón solo duele cuando existe un problema físico por la falta de irrigación sanguínea, por angina de pecho o por un infarto. Sin embargo, he comprobado que también duele cuando nos toca enfrentar una pérdida amorosa.

En estas circunstancias es saludable recordar que cuando ocurre una pérdida de toda índole pasamos por las cinco etapas del duelo:

  • 1. La negación, donde queremos evitar ver la realidad y aceptar las cosas como son.
  • 2. La ira, etapa en la cual nos enojamos contra nosotros mismos y con quienes hayan participado directa o indirectamente en la pérdida.
  • 3. La negociación, en la que aceptamos y valoramos lo que sí tenemos y cuáles son nuestras fortalezas para sobrellevar la pérdida.
  • 4. La tristeza, que siempre estará presente y más cuando, por la costumbre, nos adaptamos a quien ya no está.
  • 5. La aceptación, etapa a la cual todos queremos llegar para superar el dolor y seguir nuestro camino.

Nunca encontraremos las razones de muchas circunstancias que nos ocurren en la vida, pero algunos, al paso del tiempo, entendemos que todo tiene una razón de ser y que de toda experiencia dolorosa se aprende y nos ayuda a crecer.

Ninguno queremos sufrir pérdidas, pero son parte de nuestra vida. ¿Cuántos casos conoces de hombres y mujeres que maldicen por no haber logrado mantener el amor de cierta persona? Y al paso del tiempo descubren que fue lo mejor que les pudo ocurrir.

Estar en el lugar correcto por las razones equivocadas es entender que para llegar a cierto lugar pasaremos por fallas, equivocaciones y dolores, pero gracias a eso estamos donde estamos.

Hace unos años, una mujer me platicó sobre una situación que le afectaba tremendamente. Tenía 22 años de matrimonio, con cuatro maravillosos hijos, y se enteró en forma abrupta e inesperada de la infidelidad por parte de su esposo. ¿Cómo darle palabras de esperanza a alguien que había vivido un impacto semejante?

Después de haberla escuchado con mucha empatía le dije: -Siempre he creído que cuando las cosas se salen de nuestro control y suceden adversidades es bueno recordar que todo tiende a acomodarse nuevamente para nuestro bien. Deja que pasen unos días antes de tomar decisiones drásticas y que tu intuición o voz interior te guíe a definir el rumbo a seguir.

Pasaron los días y ella decidió divorciarse, en contra de muchas opiniones de gente que la conocía. La relación con su esposo terminó después de llegar a acuerdos de la manera más civilizada sin necesidad de reproches constantes.

Posteriormente tuve una plática con ella. Había descubierto muchas fortalezas que tenía dormidas. Actualmente trabaja exitosamente como organizadora de bodas, es una de las profesionales más cotizadas y solicitadas del momento, además de ser una excelente madre.

Ella me dijo esta frase: “En ocasiones la vida te pone en el lugar correcto por las razones equivocadas”. Y agregó: “Por supuesto que no fue fácil sobrellevar esa pérdida ya que el amor que le tenía era mucho, pero bueno -continuó-, la vida sigue y no me puedo dar por vencida. No siempre estará todo como deseo, como planeo, pero no perderé la fe en que todo es para bien”.

Unos ciclos se cierran y otros se abren y no podemos dejar que las circunstancias en contra hagan eco en nuestras emociones y nos impidan ser felices.

No es fácil entender y mucho menos aceptar que para logar lo que deseamos tenemos que vivir errores, fallas y sinsabores, y es bueno recordar lo que un día me compartió en un programa de radio Facundo Cabral: “De la cuna a la tumba es una escuela y eso que llamamos problemas, no lo son. Son lecciones”.

*Conferencista internacional y conductor de radio y televisión

Colaboración de Fundación Teletón

“El autoconocimiento frena la soberbia”

Bojorge@teleton.org.mx