¡Pura fiesta!

¡Pura fiesta!
Seguidores albicelestes celebran el pase a la final de Argentina en el Mundial 2014, en Queens.
Foto: EFE

@newsgus

Las lágrimas rodaron y las gargantas rugieron en Queens cuando la selección Argentina venció a Holanda en penales y volvió a una final del Mundial tras 24 años de ausencia.

“La Argentina se lo merece. Hemos jugado tan duro.Hemos pasado por tanto, siempre con la mala suerte de quedarnos fuera. Y hoy, en el día de nuestra independencia, le ganamos a los holandeses. No puede parar de llorar”, com entó Claudio Coca.

Junto a Coca centenares de seguidores argentinos abarrotaron los negocios en la esquina de Corona Avenue y Junction Boulevard, en Queens, donde los colores albicelestes matizaron la jornada en que Argentina derrotó a los holandeses.

“Es una sensación increíble. Yo estaba esperando que esto pasara porque Brasil se fue con siete y ahora Argentina es lo único que queda. Y con fuerza y energía vamos a ganarle a Alemania”, aseveró Tito Russo (81).

Con el sol cayendo y calentando la agonía de la tarde del 9 de julio, las banderas ondearon y las gargantas cantaban la felicidad de una afición que tenía décadas ansiando volver a sus días de grandeza.

“Yo hoy me puse mi camisa de hace 28 años cuando fui a México a ver a mi equipo ganar la copa con Maradona. Hoy lloro sobre esta camisa por mis amigos que no llegaron a ver este momento y porque vamos a ganar”, afirmó Guillermo Mazza (51).

Pero antes de los cantos y las lágrimas el nerviosismo y la ansiedad fueron el sentimiento que se apoderó de los argentinos que atestiguaron gracias a la televisión las más de dos horas de fútbol que regaló esta semifinal.

“¡Vamos, Vamos Romero! ¡Vamos, Vamos Argentina!” gritaban los aficionados llenos de ilusión y al final el alarido y el llanto reventó en esta tribuna distante.

Argentina canta, baila y celebra que el domingo se volverá a enfrentar, por tercera vez en la historia, a Alemania en la final de la Copa del Mundo

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