Todo lo que toca David Beckham se convierte en oro

Al astro del fútbol y a sus hijos los bañaron en oro en los premios Nickelodeon Kids' Choice Sport
Todo lo que toca David Beckham se convierte en oro
El color dorado fue por el apodo que recibió durante su trayectoria, 'Golden Balls' (Balones Dorados).
Foto: Getty Images

El mediático exfutbolista David Beckham y sus hijos Romeo (11) y Cruz (9) no solo se convirtieron en los grandes protagonistas de la primera edición de los premios Nickelodeon Kids’ Choice Sport por el premio que recibió el deportista como homenaje a su extensa carrera profesional, sino porque los tres acabaron empapados en lo alto del escenario cuando los responsables del evento decidieron cubrirles de una viscosa sustancia dorada que hizo las delicias de todos los asistentes.

La gala organizada por el conocido canal de televisión infantil se entendía como una ceremonia alternativa -centrada exclusivamente en el deporte- a sus entregas de premios anuales, que normalmente reconocen las mejores contribuciones del año en el ámbito del entretenimiento juvenil y que, además, suelen escoger a una celebridad para darle un embarazoso recibimiento con el uso de un desagradable líquido verde que les cae sobre sus cabezas.

En el caso de David Beckham y sus dos retoños, la elección del color dorado se debe a uno de los muchos apodos que recibió a lo largo de su legendaria trayectoria, ‘Golden Balls’ (Balones Dorados), un detalle que explica que tanto el delantero como los dos niños se tomaran con buen humor la jugarreta de la que fueran objeto y abandonaran el escenario con una gran sonrisa en los labios.

Poco antes de protagonizar la anécdota de la ceremonia, David recibió el aplauso unánime del público cuando se levantó de su silla para recoger la estatuilla a la leyenda del año, un emotivo momento al que siguió la lectura de un discurso que puso de manifiesto que, a pesar de retirarse del fútbol profesional el año pasado, sigue sintiendo los mismos niveles de pasión y emoción por el deporte rey que tantas alegrías le ha dado en las últimas dos décadas.

“Cuando era un niño como vosotros, ya sabía que el sueño de mi vida era convertirme en uno de los jugadores de fútbol más importantes del mundo. Trabajé muy duro para conseguirlo y en ningún momento dejé que las lesiones o las adversidades de la vida hundieran mi ánimo. No olvidéis que siempre tenéis que creer en vosotros mismos y tener esperanza en vuestras posibilidades, ese es el secreto del éxito”, aseguró entusiasmado.