Rikers Island es un infierno para adolescentes recluidos

Según un reporte del Departamento de Justicia de EEUU, los jóvenes son sometidos a violencia excesiva por parte de los guardias
Rikers Island es un infierno para adolescentes recluidos
Estadísticas muestran que en Rikers Island hay al menos un incidente de uso de fuerza por día que involucra a adolescentes.
Foto: Getty

Nueva York – Las conclusiones de una investigación realizada durante varios años por el Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, y el Fiscal de Manhattan, Preet Bharara, revelan datos escalofriantes sobre el trato que reciben los adolescentes que son recluidos en la cárcel de Rikers Island, en Nueva York.

Según el reporte, los jóvenes están sujetos a golpizas por parte de funcionarios del Departamento de Correccionales, segregaciones punitivas por tiempos excesivos y peleas entre presos que no son ni vigiladas ni detenidas.

La investigación, efectuada entre 2011 y 2013, contó con entrevistas a más de 50 adolescentes, acceso a documentos del departamento de salud de la correccional, videos de vigilancia y testimonios de los guardias. Todas estas evidencias demostraron que en Rikers Island hay al menos un incidente de uso de fuerza por día que involucra a uno de los adolescentes allí recluidos.

Según datos de esa prisión, sólo en 2013 fueron reportados 845 casos de uso de fuerza, lo que se tradujo en más de 1,000 jovencitos heridos, de los cuales al menos 100 sufrieron fracturas.

Rikers Island es una institución rota para los adolescentes confinados. Es un lugar donde se usa la fuerza bruta como método principal, donde los insultos verbales son pagados con agresiones físicas, donde las golpizas son rutina diaria, donde reina una cultura de violencia y silencio. Los adolescentes que se encuentran en esta cárcel deben ser protegidos por la Constitución”, indicó el fiscal Bharara, en el informe que será entregado al alcalde de la ciudad Bill de Blasio.

En uno de los incidentes reportados, por ejemplo, un guardia golpeó repetidamente a un adolescente en la cara porque éste no quiso hablar mientras era escoltado a su celda.

Adicionalmente, el informe muestra que oficiales del Departamento de Correccionales tratan agresivamente a la población adolescente que sufre de enfermedades mentales que es, en total, el 51% de los recluidos.

El análisis concluye que la fuerza es usada como una forma errónea de controlar a dicha población. “El uso excesivo de violencia y segregación es inapropiado e inaceptable. El Departamento de Justicia de Estados Unidos está dedicado a garantizar la eficacia, seguridad e integridad de nuestro sistema de justicia penal. De ahora en adelante, vamos a trabajar con la Ciudad de Nueva York para hacer valer nuestro compromiso”, dijo el fiscal Holder.

“El encarcelamiento es utilizado para castigar y rehabilitar, no para almacenar a jóvenes y castigarlos”, agregó Holder.

Otros datos perturbadores del reporte indican que los carceleros acostumbran a gritarle a los jovenes: “deja de resistirte”, aún cuando los adolescentes no muestran comportamientos de subordinación; y las tres edificiaciones que están adecuadas para dicha población permanecen sucias y deterioradas.

Según el reporte, hay diez pasos a seguir para mejorar el trato inhumano a los adolescentes en Rikers Island:

  1. Enviar a los adolescentes a otras cárceles del Departamento de Correccionales.
  2. Incrementar el número de cámaras de vigilancia en las áreas donde se encuentra la población adolescente.
  3. Revisar y mejorar las políticas de uso de fuerza.
  4. Asegurar que los reportes de los oficiales del Departamento sean reales y completos.
  5. Asegurar que los incidentes de uso de fuerza sean investigados minuciosamente.
  6. Asegurar que los internos sean supervisados y protegidos adecuadamente.
  7. Mejorar los programas del uso de fuerza y resolución de conflictos en Rikers Island.
  8. Asegurar que los oficiales responsables de uso de fuerza indebida sean disciplinados.
  9. Desarrollar estrategias distintas al aislamiento prolongado, especialmente en los adolescentes que presentan enfermedades mentales.
  10. Desarrollar e implementar estrategias que creen una cultura donde no se tolere el uso de violencia y fuerza excesiva.