Médicos dijeron que bebé con Down iba a morir, según amigo de australianos

Un hombre sin identificar afirma que los médicos aseguraron a los padres de Gammy que no sobreviviría ni un día y les dolió dejarlo en Tailandia
Médicos dijeron que bebé con Down iba a morir, según amigo de australianos
El menor permanece en Tailanda con su madre sustituta.
Foto: EFE

Un amigo de la pareja australiana acusada de abandonar a uno de sus gemelos en Tailandia por tener síndrome de Down salió en su defensa este miércoles al afirmar que el matrimonio no quiso alejarse del bebé pero que los médicos le dijeron que se iba a morir pronto, incluso que no sobreviviría ni un día.

En declaraciones al sitio Bunbury Mail, el amigo de la pareja, que no revela su identidad arremete contra la mujer tailandesa que fue contratada por los australianos para tener un hijo, quien ha acusado a David y Wendy Farnell de abandonar al pequeño Grammy por padecer síndrome de Down y llevarse solamente a la gemela, quien nació sana.

Lejos de ayudar a la pareja australiana acusada de abandonar a su bebé por padecer Síndrome de Down, las declaraciones del amigo del matrimonio pone en jaque las declaraciones de los Farnell quienes siempre han negado el abandono del pequeño Grammy, incluso afirman que los médicos les hablaron de un solo bebé y no de gemelos.

Sin embargo el hombre, del que no se revela la identidad, afirma que los Farnell nunca quisieron abandonar a su hijo, que les partió el corazón dejarlo en Tailandia y llevarse solamente a la pequeña que goza de buena salud, pero la situación en el ese país se complicó con el golpe militar por lo que tuvieron que salir de inmediato sin llevarse al pequeño, destacó Bunbury Mail.

Sin embargo la madre sustituta, Pattharamon Chanbua, afirma que el matrimonio sabía de la existencia de los gemelos, incluso que uno padecía síndrome de Down por lo que le pidieron abortarlo a siete meses, versión desmentida por el amigo de la pareja australiana.

El desconocido manifestó que la madre sustituta incumplió el contrato de dar a luz en un hospital internacional y se fue a uno más pequeño lo que quitó derechos legales a la pareja australiana.

El caso del pequeño Gammy ha generado polémica en la sociedad entre Australia y Tailandia y han cuestionado el papel de las autoridades.

Las autoridades australianas investigan al padre de Gammy quien en fue acusado de abusar de menos en los años 90.

La agencia EFE amplía la información:

La madre tailandesa, según declaró a la cadena australiana ABC en un programa que se emitió el sábado pasado, recibió $14,900 dólares por ejercer de vientre de alquiler, pero no tiene dinero suficiente para sufragar los gastos médicos de Gammy, quien se encuentra internado por que presentó neumonía.

Pattaramon pasa los días en un hospital privado de la provincia de Chomburi a la espera de que los médicos den de alta al bebé, mientras el personal sanitario intenta ejercer de filtro frente a las decenas de periodistas que acuden a diario a verla.

La controversia levantada por este caso ha obligado a los gobiernos australiano y tailandés a prometer controles más rigurosos sobre este tipo de prácticas.

Los vientres de alquiler se encuentran en una situación de alegalidad en Tailandia, ya que no existe una legislación vigente ni sentencias de casos específicos, a excepción del Código Civil, que recoge que el recién nacido pertenece a la mujer que da a luz.

Los posibles cambios en las leyes de maternidad subrogada en Tailandia han creado una gran incertidumbre en las parejas que se encuentran inmersas en el proceso de tener un hijo por este método.

El Gobierno australiano, por su parte, ha anunciado que incrementará los controles sobre maternidad subrogada, que actualmente ya está prohibida en tres estados del país, según la cadena ABC.

Mientas crece la polémica a su alrededor, algunos medios aseguran que Pattaramon podría ser acusada por ejercer de vientre de alquiler.

Pero la mujer tailandesa se encuentra más preocupada por las acusaciones sobre abuso de menores que han surgido sobre el padre biológico y, cuando se le pregunta, exclama indignada: “Si eso es verdad, quiero a mi hija de vuelta”.