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Solvencia de Medicare depende de inmigrantes

Su contribución rescató de la ruina a este programa durante la recesión, revela reporte

WASHINGTON, D.C.— La mano de obra de los inmigrantes en Estados Unidos es, sin duda, lo mejor que le está pasando a Medicare: sus aportaciones a través de la deducción en forma de impuestos son las que mantienen solvente a este programa.

Un informe nacional divulgado este miércoles por la Alianza para una Nueva Economía Estadounidense (PNAE) demuestra que, entre 1996 y 2011, incluso durante la peor recesión en la historia reciente de EEUU, la mano inmigrante rescató de la ruina al Fondo Fiduciario para Hospitales, un componente clave del programa “Medicare”.

Ese fondo cubre los gastos de hospitales y servicios médicos a domicilio para unos 50 millones de ancianos y discapacitados en Estados Unidos.

Según el informe, entre 1996 y 2011, los inmigrantes contribuyeron $182,400 millones al fondo, lo que contrasta con el déficit neto de $68,700 millones que generaron los nacidos en EEUU durante ese período.

Así, cada inmigrante contribuyó $62 más por persona que alguien nacido en EEUU, pero obtuvo $172 menos en beneficios que el resto de los estadounidenses.

El informe sugiere que los ancianos, jubilados y discapacitados han tenido la suerte de poder apoyarse en los inmigrantes para la cobertura de sus gastos de hospitalización.

Sin embargo, voces del ala conservadora del Partido Republicano, como el senador Jeff Sessions de Alabama, insisten en que los inmigrantes, indocumentados o no, “roban” empleos y viven mantenidos del gobierno.

“Algunos críticos de la reforma migratoria argumentan que los inmigrantes son una carga para los programas de beneficencia pública, pero nuestro informe demuestra todo lo contrario”, dijo a La Opinión John Feinblatt, presidente de la PNAE.

“Los inmigrantes han ayudado a que crezca nuestra economía, y con el pago de sus impuestos subsidian la cobertura de salud gubernamental de millones de estadounidenses”, enfatizó.

Entre 2008 y 2011, la “Gran Recesión” y sus secuelas lograron una erosión de las contribuciones al Fondo Fiduciario, cuyo déficit fue tan grande que no lograba tapar por completo los agujeros en la cobertura de los gastos en los hospitales.

Pero, los inmigrantes generaron un superávit de $16,300 millones durante la peor parte de la crisis económica, indicó el documento.

Si no fuese por sus contribuciones, el Fondo Fiduciario de Medicare quedaría insolvente a finales del año 2027, advirtió.

Durante años, los legisladores se han quejado de los problemas de solvencia a largo plazo del “Medicare”, sobre todo porque los llamados “baby boomers” (nacidos entre 1946 y 1964) se están jubilando al son de 10 mil por día.

Esa tendencia es alarmante si se considera que pronto habrá menos estadounidenses en edad productiva para cubrir sus gastos médicos.

Desde la década de 1980, ha habido cerca de 240 ancianos por cada mil personas en edad laboral en EEUU pero, para el año 2030, se calcula que esa cifra aumentará en un 70%, a unos 411 ancianos por cada mil trabajadores.

En cambio, la población extranjera, según el Censo, tiene a ser más joven que el resto de la población y su creciente participación en el mercado laboral –con su correspondiente pago de impuestos- podría mejorar sustancialmente las arcas del “Medicare”, según el análisis.

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