Un cuarto de millón para criar a un hijo

Vivienda, educación y alimentación son los mayores costes que afrontan las familias
Un cuarto de millón para criar a un hijo
Es más caro criar un niño en zonas urbanas.
Foto: Archivo

Tener un hijo no tiene precio, pero si un coste. Casi un cuarto de millón de dólares . Para ser exactos, $245,340.

Ese es el gasto promedio que tendrán que hacer frente en los próximos 18 años las familias de clase media que tuvieron un hijo en 2013.

Son los cálculos del informe anual sobre los costes de criar a un hijo del departamento de Agricultura. Este coste es apenas un 1.8% más elevado que el año pasado, la subida más moderada desde la Gran Recesión. Es algo que está en línea con la baja inflación que se está registrando en estos años y el estancamiento de los salarios.

Pese a su escaso aumento anual es un gasto considerable que una vez ajustado a la inflación que se espera en el futuro puede ascender a $304,480.

Si parece que tener un hijo ahora es más caro que hace unas décadas es porque es verdad. Según Agricultura, en 1960 este mismo coste era de $198,560 (en dólares de hoy).

El casi cuarto de millón, no obstante, es un promedio para la clase media.

Las familias de menos recursos pueden dedicar significativamente menos dinero a sus hijos que los que más tienen. El cálculo es que quienes ganan menos de $61,530 anuales antes de impuestos gastarán unos $176,550 mientras que quienes ingresan poco más de $100,000 anuales terminarán con una cuenta de $407,820 cuando sus hijos cumplan 18 años.

La factura más elevada, el 30% de los gastos totales, viene de mano de la vivienda, una partida en la que las familias incurren en fuertes gastos para acomodar a los más jóvenes .

Por el peso de este gasto, es mucho más caro criar a un niño en las zonas urbanas que en las rurales y más aún en ciudades como Nueva York y Boston, en el Noreste del país. En California, las familias también tienen que ajustar sus presupuestos por estos motivos pues se encuentra en la segunda área del país más cara.

La otra partida que resulta en fuertes gastos es la de la educación y el cuidado infantil en jardines de infancia, por ejemplo. Varios informes recientes apuntan a que el gasto en esta educación y cuidado de los más pequeños es casi tan caro como la universidad en algunas ciudades.

Aunque no todas las familias hacen frente a este gasto, porque se les brinda de forma gratuita o por que los niños son cuidados por un miembro de la familia, para las de clase media supone el 18% de los costes y para las de clase alta el 23%. Es de destacar que las familias con mejor posición económica se gastan en la crianza de sus hijos casi el doble que las familias con medios más limitados.

En 1960, cuando tener descendencia era mucho más barato, el gasto en educación y cuidado de los niños era de apenas el 2%. Desde Agricultura se explica que entonces menos mujeres trabajaban y solo se tenía que pagar a una ocasional cuidadora para que los padres pudieran salir.

El tercer gasto más grande es el de alimentación.

Los niños cuestan más cuanto mayores son. Así, si hasta los dos años se dedican algo menos de $13,000 como promedio, los costes de transporte, salud, y alimentación, se disparan en la adolescencia.

El abrigo del hijo mayor vale al menor. Los juguetes se van heredando entre hermanos , en la casa se ponen literas y en el jardín de infancia hacen descuento. Los gastos en los niños se reducen cuando las familias tienen varios hijos. De hecho, según el informe de Agricultura, las familias con tres hijos o más hacen frente a menos costes, un 22% menos, que las que tienen dos hijos. Pese a estas economías de escala, una amplia descendencia sigue suponiendo un gran esfuerzo económico.