Sigue viva indignación por muerte de bodeguero dominicano en El Bronx

Reynaldo Cuevas, murió a manos de un oficial de NYPD en 2012, en medio de un robo

@Zaira_Reporter

NUEVA YORK — La muerte de Reynaldo Cuevas no se olvida en el vecindario de Morrisania, en El Bronx. El clamor de justicia y freno al abuso policial sigue vivo entre los residentes que frecuentan la bodega en la que murió el joven padre, a manos del oficial de policía Ramysh Bangali.

“Todos aquí recuerdan a Rey, era un buen muchacho. La Policía puede alegar que fue un disparo accidental, pero todos sabemos que son unos abusadores”, dijo Noeli Salas (31), una empleada doméstica y vecina de la avenida Franklyn. “Estamos cansados de la brutalidad sin castigo”.

Cuevas (20) y su tío Félix Mora fueron tomados como rehenes en un asalto a mano armada la madrugada del 7 de septiembre de 2012.

Cuando un cliente alertó a la Policía y el local quedó rodeado, Cuevas aprovechó para escapar. En la huida, tropezó con Bangali, quien se encontraba armado y le disparó. La investigación calificó el disparo de accidental, pero la familia de la víctima presentó una demanda civil contra la Uniformada y la ciudad por muerte indebida.

En la bodega donde ocurrió el incidente, situada en la esquina de 1229 de la avenida Franklyn, un trabajador detrás del mostrador que prefirió no identificarse, dijo que recuerda a Reynaldo como un buen amigo.

“La familia está muy triste, sufriendo pena tras pena”, expresó.

El empleado (25) comentó que, el domingo pasado, el abuelo de la víctima murió y la familia viajó a Republica Dominicana para el servicio funerario.

En una pared cerca del local, perdura un grafiti con la frase “RIP Rey”, que vecinos y amigos de Reynaldo pintaron a unos días de su muerte.

“No hay olvido, ni perdón. La Policía debe pagar”, comentó José Meza (56), un cliente del negocio, y quien planea asistir a la marcha de protesta por el caso de Eric Garner.

zaira.cortes@eldiariony.com