Los Bryan hacen historia con su título número 100

La pareja de California ganó su 5º US Open ante Granollers y López

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Los Bryan hacen historia con su título número 100
Bob y Mike Bryan, el orgullo de una vida dedicada al tenis.
Foto: EFE/EPA / ANDREW GOMBERT

Nueva York – Los gemelos Bryan hicieron historia en Flushing Meadows al ganar su torneo profesional de dobles número 100. Mike y Bob se llevaron su quinto US Open al superar a los españoles Marcel Granollers y Marc López por 6-3 y 6-4.

“Es un alivio increíble, y un éxtasis. Me venían a la mente imágenes de toda mi carrera, de juniors, college… Trataba de concentrarme en el partido, pero era imposible”, comentó Bob.

Aunque los Bryan habían ganado en 2013 tres torneos de Grand Slam –todos menos el pasado US Open-, este año aún no habían triunfado en ninguno. Esta victoria supone que la mejor pareja de dobles de la historia del tenis lleva 10 años consecutivos ganando al menos un “grande”. Y a sus 36 años, estos hermanos de California no ven cerca el retiro.

No hay estrategia de salida. No vamos a dormirnos en nuestros laureles”, aseguró Mike. “Tendremos una sonrisa en la cara durante tres o cuatro días hasta la Copa Davis y…”. “Y estaremos nerviosos otra vez”, completa Bob la frase de su hermano, perfectamente sincronizados, como si estuvieran en la cancha.

El partido fue una clase de cómo se debe jugar dobles. Los Bryan sirvieron con potencia y precisión sin ceder un solo break. Fueron un muro infranqueable en la red que devolvía de volea cualquier intento de passing de los españoles. Al resto, se aprovecharon del frágil saque de López.

“Hicimos nuestro mejor partido del torneo ante un equipo muy duro”, dijo Mike. “Y tuvimos la ventaja de jugar en casa. El público nos apoyó todo el rato”, añadió Bob.

Con este título, los gemelos alcanzan su 16º título de Grand Slam en 27 finales y son la única pareja masculina en ganar cinco US Open desde Richard Sears y James Dwight en 1887, hace 127 años.

“Es increíble ser reconocidos y lograr algo grande en un deporte al que has dedicado tu vida. Lo hemos sacrificado todo desde que tenemos dos o tres años”, comentó Bob reflexionando sobre su carrera. “No parecía un sacrificio cuando éramos pequeños, porque nos divertíamos tanto. Pero maduras, miras atrás y piensas ‘yo no fui a mi baile de graduación, he tomado un sorbo de alcohol en toda mi vida. No es lo normal, pero no lo cambiaría por nada en el mundo”.