Evita infecciones por piojos

Principalmente en los niños, la proliferación de piojos o pediculosis es común. Esta información te ayudará a impedirla
Evita infecciones por piojos
Los químicos contra los piojos pueden ser muy agresivos. Consulta a un especialista.
Foto: Archivo

La pediculosis o infección por piojos puede afectar a cualquier persona. Es una condición que puede ser motivo de bullying, pero lo significativo es que si no se atiende adecuadamente puede complicarse y provocar daño dermatológico.

Existe la falsa creencia de que éste es un problema exclusivo de las zonas marginales o de personas que no tienen hábitos de limpieza, pero cualquier individuo, sin importar su origen o costumbres puede estar expuesto a este padecimiento. Ahora que los pequeños regresaron a la escuela, es muy importante redoblar esfuerzos para evitar la pediculosis en tus hijos.

Los piojos se contagian por contacto directo. El doctor Miguel Ángel Hernández explica al respecto: “Estos organismos se propagan por el contacto de cabeza a cabeza o por compartir ropa y utensilios contaminados, como sombreros, bufandas, abrigos, suéteres, toalla, sábanas, fundas de almohadas, colchones, cintas para el cabello, peines y cepillos”.

Y ejemplifica: “Si una persona realiza un viaje a otra ciudad en autobús, puede ocurrir que quien estuvo antes ahí haya dejado piojos en el asiento, los cuales se subirán a la cabeza de un nuevo pasajero, sin que éste se dé cuenta de ello ni tenga forma de evitarlo. Y es que, por las características de estos bichos, resulta muy difícil verlos”.

El ciclo de vida de estos insectos parásitos se divide en tres partes:

1. Liendre: Es el huevo del piojo. Se adhiere al pelo y se encuentra muy cerca del cuero cabelludo. Su color va del blanco al amarillo y tarda entre 7 y 15 días en madurar.

2. Ninfa: Tiene el aspecto de un piojo adulto, pero es más pequeño. Su maduración se da en 7 días aproximadamente y necesita alimentarse de sangre para sobrevivir.

3. Piojo adulto: Mide entre 3 y 4 mm, cuenta con 6 patas y es de color blanco grisáceo. Vive unos 30 días en la cabeza de una persona y necesita sangre para vivir. Si cae al ambiente, muere en 24 horas aproximadamente.

El experto señala que el cuadro clínico de esta afección se caracteriza por una sensación de cosquilleo, de algo que se mueve entre el cabello: “También picazón e irritación ocasionadas por una reacción alérgica a las picaduras. En casos severos, puede haber lesiones en el cuero cabelludo, las cuales pueden infectarse por rascarse con las manos sucias, lo que requerirá la intervención de un especialista dermatólogo”.

Y hace hincapié en que el tratamiento a seguir debe ser indicado por el médico general o familiar: “En estos casos no hay que automedicarse, porque los productos químicos que se emplean para luchar contra los piojos son muy fuertes y no son efectivos en la fase de liendre, por lo que hay que realizar aplicaciones sucesivas para asegurar que han pasado a etapa de ninfa, que es más sensible a los tratamientos”.

El profesional de la salud puede usar una lupa para determinar en qué momento de crecimiento se encuentran los ‘bichos’ y prescribir el uso de una lendrera (peine con espacios muy finos) para retirarlos.

En el tema de los piojos no hay una forma efectiva de prevención. No es necesario emplear repelentes antes de que se detecte su presencia, porque solamente causarán irritación. Aunque se dice que los piojos prefieren el cabello sucio, porque les permite moverse con mayor rapidez, siempre será recomendable mantener buenos hábitos de higiene.

Colaboración de Fundación Teletón México

“La empatía: Nos hace vivir el sentir ajeno”

Bojorge@teleton.org.mx