Publicidad a la mexicana

Promotores usan un distintivo sello de promoción
Publicidad a la mexicana
Pedro Zamora es el propietario del Club y restaurante "La Boom" en Queens.
Foto: ED. Humberto Arellano

zaira.cortes@eldiariony.com

@Zaira_Reporter

Nueva York

En los pueblos de México anunciar un baile o un jaripeo implica la pinta de paredes con colores brillantes, y panfletos de diseño saturado pegados con engrudo en postes y casetas telefónicas.

En el contexto neoyorquino el método no deja de ser efectivo. Aunque limitado a las regulaciones ambientales y pese a las sofisticadas estrategias de mercadotecnia, la pega de carteles en pequeñas bodegas y restaurantes es la propaganda que sigue gustando a los inmigrantes mexicanos.

El empresario mexicano Pedro Zamora, dueño del club nocturno ‘La Boom’ y dedicado a la industria del entretenimiento desde hace más de dos décadas, explicó que el diseño de los peculiares afiches se realizan en México.

“El característico diseño de los ‘flyers’ es inigualable”, dijo el oriundo de Cerralvo, Nuevo León. “Nuestra audiencia quiere ver esos impresos repletos de fotografías de sus artistas favoritos llenos de color y letras llamativas”.

Con su firma Zamora Entertainment, el organizador de eventos masivos realiza al año cerca de 800 bailes y 300 jaripeos en unas 30 ciudades del país. Aunque en la última década amplió su mercado a estilos más progresistas como el hip-hop, rock y heavy metal; las agrupaciones de antaño y del género regional mexicano son su mejor fuente de ingresos.

“Pese a la tecnología y las redes sociales, cuando se trata del público mexicano la mejor publicidad se hace en su vecindario”, apuntó. “Para otros grupos pensamos en una mercadotecnia menos tradicional”.

Zamora indicó que el 80% de su audiencia son trabajadores que ganan el mínimo y laboran largas jornadas.

“Para muchos el baile de fin de semana es la única oportunidad de esparcimiento. La mayoría prefiere los viejos temas que no pasan de moda, en parte es la nostalgia por México”.

En la actualidad comprar un boleto para un evento masivo está al alcance de un ‘click’ en un teléfono inteligente, pero el público mexicano de Zamora opta por acudir a los puntos de venta en las bodegas de la esquina. El empresario destacó que sólo el 10% de su audiencia usa internet para adquirir sus entradas