Madre boricua crea conciencia ambiental desde NYC

Mary Rosario vivió en carne propia la devastación del huracán Hugo a su paso por Puerto Rico
Madre boricua crea conciencia ambiental desde NYC
Rosario y su familia se unirán a la "Marcha Climática de los Pueblos" este domingo.
Foto: Mariela Lombard / EDLP

A 26 años del azote del huracán Hugo en Puerto Rico, la devastación en la isla es un recuerdo vívido para Mary Rosario (47), una madre de El Bronx que al vivir la catástrofe se empeñó en crear conciencia ambiental entre familiares, vecinos y compañeros de trabajo.

Rosario habla de Hugo -ocurrido en septiembre de 1989 y clasificado en la categoría 5- como si fuera un tragedia reciente.

“Nunca pensé en el poder de la madre naturaleza hasta ese día”, dijo con determinación. “Somos vulnerables ante su fuerza, pero al mismo tiempo también somos una amenaza deforestando y contaminando indiscriminadamente”.

Mary, quien trabaja como conserje en el Madison Square Garden, comentó que al mudarse a El Bronx su preocupación por el medio ambiente creció al notar que el condado tiene una de las tasas más altas de asma en el país. Según un estudio -divulgado en abril- del contralor del estado, Tom DiNapoli, encontró que 130.2 de cada 1,000 beneficiarios de Medicaid del “Condado de la Salsa” estádiagnosticado con la enfermedad pulmonar.

“Mis hijos, mis nietos, mi madre y mi novio sufren asma. Es terrible ver como su salud se desgasta al mismo tiempo que nuestro aire”, indicó Mary, quien vive en el vecindario de Parkchester por una década. “Si hoy no aprendemos a aminorar el daño al clima, mañana la naturaleza nos lo cobrará muy caro. Ya lo vivimos con Sandy“.

El huracán fue el más devastador de la temporada de huracanes de 2012. Por su intensidad de viento, lluvia y nevada fue llamada “súper tormenta” y descrita como la más destructiva después de Katrina, ocurrida en 2005. Rosario y su familia se unirán a la “Marcha Climática de los Pueblos” mañana, decidida a crear conciencia respecto al cambio climático en su vecindario y lugar de trabajo.

“Tenemos que respetar la tierra como lo hacían nuestros ancestros, de lo contrario estaremos destinados a tragedias como la de Sandy y el huracán Hugo”.