Aguantan mal clima por decirle adiós al Capitán

Aficionados se enfrentan a la lluvia y la fría brisa con tal de presenciar último juego de Derek Jeter en Yankee Stadium

Aguantan mal clima por decirle adiós al Capitán
La familia Garduño viajó desde Ciudad de México.
Foto: Gustavo Martínez Contreras

La lluvia no los espantó. La paciencia alimentó su ilusión. Miles de fanáticos esperaron bajo el agua que cayó la tarde del jueves ansiando ver el último juego de Derek Jeter en Yankee Stadium.

Viajaron desde muy lejos para estar con él y agradecerle momentos y triunfos que le brindó a los Bombarderos durante sus 20 años de carrera.

Y es que no todos los días se le dice adiós a una leyenda viviente. Por eso era importante estar a pesar de que la espera se vestía de incertidumbre ante la lluvia que amenazaba con que se retrasara o pospusiera el encuentro.

“Yo sé que lo vamos a ver esta noche. Aunque sea saldrá a decirnos adiós, porque todos lo queremos ver una última ocasión”, dijo Javier Olvera, quien viajó con su esposa, Piedad Ramírez, desde Poza Rica, México, para estar presente en el último encuentro de su capitán. “Tengo un gran sentimiento porque como aficionado guardo muchos recuerdos de todo lo que nos dio”.

Otros que también viajaron desde México, fueron los Garduño, fieles de la legión Yanquista desde 1957, según aseguró el patriarca de la familia, Don Jorge.

“Yo recuerdo a grandes como Mickey Mantle y Roger Maris. Fueron aquellos de los Grandes Yankees y ahora puedo decir que Derek Jeter está junto a esos grandes de la pelota”, manifestó.

Junto con él, viajaron desde la delegación (condado) Miguel Hidalgo en Ciudad de México su esposa Silvia, su hijo Jorge, su nieto Gerson y la esposa de su nieto Liliana, llegaron para honrar al más grande Yankee de nuestra generación.

“Yankees y Jeter son un gran orgullo para nuestra familia. Para nosotros, estar aquí era muy importante y nos vamos a quedar a esperarlo aunque hubiera un tsunami”, dijo Jorge Garduño hijo.

Mientras ellos cruzaron fronteras, algunas cruzaron el país, desafiando convencionalismos como Stephanie Rodríguez, quien se trajo a su mamá y a su hermana desde Los Angeles, tierra del Dodgers, para despedirse de su ídolo.

“He sido su fan desde que puedo recordar. Es lo máximo para mí por todo lo que representa. Es un ejemplo como jugador y también como persona”, manifestó.

Su madre, Niny Carrillo, dijo que viajó con ella tan solo para ver su rostro de felicidad cuando llegaran al estadio.

“Ahora que estamos aquí, comprendo su pasión y la del resto de la gente”, apuntó.