Asma en la escuela: otra asignatura pendiente

La Asociación Americana del Pulmón recomienda tener listo un "plan de acción"

En las enfermerías de las escuelas deben haber inhaladores disponibles
En las enfermerías de las escuelas deben haber inhaladores disponibles
Foto: Shutterstock

El verano llegó a su fin y ya miles de niños se encuentran en pleno año escolar. Sin embargo, para muchos pequeñitos que sufren de asma, haber regresado a clases podría ser una experiencia poco placentera y hasta peligrosa.

El estar en una nueva escuela, y enfrentarse a un ambiente completamente diferente al de su hogar, podría exacerbar los síntomas de niños asmáticos, si no se toman precauciones y medidas preventivas a tiempo.

Para evitar esto, la Asociación Americana del Pulmón (ALA), sugiere a los padres con niños asmáticos, llevarlos a un chequeo médico y preparar un “plan de acción” escrito, que esté a mano de maestros y el personal de la escuela.

“La maestra y la enfermera escolar deben conocer este plan y saber qué medicina está tomando el niño. Deben tener en archivo las instrucciones médicas específicas sobre el manejo del asma de ese infante, dice el doctor Norman H. Edelman, Asesor Médico de la ALA.

Edelman apoya la idea de que las escuelas permitan a niños asmáticos usar ellos mismos sus inhaladores, si éstos han sido entrenados apropiadamente y si cuentan con la aprobación de su médico.

Los inhaladores deben estar disponibles y accesibles, para que el niño no tenga que esperar 20, o hasta 30 minutos, antes de que pueda tener la primera dosis de su medicina. En una emergencia, esto podría ser fatal.

Otra cosa que se debe explicar claramente en este plan de acción —según Edelman—, son los requerimientos sobre el tipo de actividad física que un niño asmático puede hacer.

“La mayoría de los niños que tienen su asma bien controlada, sí pueden participar en deportes, pero ese no es siempre el caso de los más pequeños. Las personas en la escuela deben saber cuáles actividades físicas esos niños pueden hacer y cuáles no”, dice el experto.

Otro consejo de la ALA es mantener el ambiente interno de los salones de clases libre de agentes que podrían provocar un ataque de asma.

“Por ejemplo, en los grados con niños menores, tienen mascotas de tiendas, como los hámster y conejos, y hay alumnos asmáticos muy alérgicos a estos animales. Esos animales no deberían estar en el salón de clases”, señala Edelman.

“El aire dentro del aula debe ser limpio, libre de olores fuertes y debe estar correctamente ventilado”, añade el especialista.

Edelman insiste en que los maestros, y otros empleados de la escuela, como los profesores de educación física, deben estar correctamente entrenados para reconocer a tiempo cuando ocurren los síntomas de un ataque de asma en un estudiante.

“Comienzan a estornudar, a toser y empiezan a respirar muy rápido”, explica el experto, quien aclara que mientras más pequeño sea el niño, es más difícil identificar esos síntomas.

“Cuando ya son mayores, usualmente ellos mismos saben cuándo están teniendo un ataque de asma: se les tranca el pecho, tienen un silbido al respirar, tos y se les corta la respiración”, dice.

La ALA sugiere a los padres que tengan hijos asmáticos que le coloquen la vacuna contra la influenza (flu) este otoño.

Estadísticas de la ALA demuestran que tan pronto comienzan las clases, los ataques de asma se incrementan, y eso se debe a que los niños empiezan a intercambiar virus en la escuela, como el actual Enterovirus D68, que ya ha enfermado a cientos de escolares.

“En un año, un niño va a sufrir entre cinco y ocho infecciones respiratorias si no ha sido vacunado. Esto empeora cuando llega la época de invierno y la temporada del flu”, indica Edelman.

“Los niños con asma no se resfrían más, pero cuando se enferman con gripe, sus síntomas son más severos”, dice el médico quien recomienda a los padres que le coloquen la vacuna contra el flu a todo niño después de los 6 meses de edad

Según la ALA, las tasas de asma son mucho más alta entre niños hispanos, especialmente aquellos de origen puertorriqueño. “Hay un componente genético, porque niños hispanos de Puerto Rico tienen mucho más posibilidades de sufrir de asma que niños hispanos de México”, dice el doctor Norman Edelman. Sin embargo, el experto aclara que también influyen otros factores como la pobreza. Muchos niños los hispanos viven en vecindarios con polución y en condiciones de hacinamiento; en ambientes muy aglomerados donde se transmiten gripes y otros virus. También viven en casas donde respiran ácaros de cucarachas, que son fuertes causantes de asma. Además, son más propensos a sufrir de sobrepeso, que es una condición que empeora el asma.​

El plan de emergencia, para controlar el asma, debe tener por escrito la siguiente información específica sobre el niño:

  • Qué provoca su asma.
  • Cuáles son sus síntomas.
  • Nombre y cantidad de las medicinas que toma.
  • Qué hacer en caso de un ataque o episodio de asma.
    • 7 millones de niños menores de 18 años en EEUU sufren de asma, una de las enfermedades crónicas más comunes del país.
    • 10 millones de días escolares se pierden cada año en EEUU debido al asma, uno de los principales causantes de ausentismo escolar.
    • 3ra causa de hospitalización de niños menores de 15 años en EEUU.