Melba Alvarado: Emérita de la hispanidad neoyorquina

Nacida en Mayarí (Cuba), Melba Alvarado se ha ganado el título de Presidenta Emérita del Desfile de la Hispanidad a pulso. Desde que pisó Nueva York por vez primera en 1936, su vida ha estado dedicada a la fundación de dos organizaciones primero al Club Cubano Inter-Americano -fundado en 1945- y después al desfile de la hispanidad, en 1965. Habitual del teatro Apollo, trabajó para escritores, músicos y activistas en la ciudad.

A sus 92 años -según dice ella porque los libros apuntan que nació en 1919-, Alvarado sigue defendiendo el valor de la unidad hispana por encima de “los problemas y los pleitos”, apuntaba en un homenaje en diciembre de 2013. Micrófono en mano, Alvarado agradeció la distinción, recordó el “engrandecimiento de la comunidad” en la ciudad y como se habían adherido más nacionalidades hispanas.

En el libro The Afro-Latin@ Reader, history and culture in The United States, la escritora Nancy Raquel Mirabal repasa la biografía de Alvarado; su trabajo en el negocio de su padre de limpieza en seco donde “aprendió a poner botones” y a hacer ojales. Después trabajó en la industria textil, si bien la joven hablaba poco de ello. “Era una apasionada de las películas, los bailes, los nightclubs y los teatros”, señala.

Estos intereses marcaron su juventud que pasó primero en East Harlem y después en El Bronx. En 1945 participó en la fundación del Club Cubano Inter-Americano, que nació para “personas de color” en El Bronx -en contraposición a todos esos donde los afro-cubanos no eran bien recibidos. Más tarde participó en la fundación del Desfile de la Hispanidad, que es “la raíz” de la que surgieron los otros