Violencia doméstica clave en los casos de asilo

Centroamericanas detenidas en Artesia están ganando sus casos con ayuda legal

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Violencia doméstica clave en los casos de asilo
En las últimas semanas se han ganado nueve casos de asilo.
Foto: Getty fotos

Olivia, de 23 años y su hijo de 3, sufren del mismo síndrome que los soldados que vienen de la guerra: “estrés post-traumático”. El abuso que sufrieron en Honduras a manos de Héctor, un poderoso integrante de una pandilla local y pareja de la joven, aún tiene sus secuelas.

Cuatro meses estuvieron detenidos en el centro improvisado por el gobierno estadounidense en Artesia, Nuevo México, luego de su arresto en la frontera el pasado mes de Julio.

Olivia aún estaba allí detenida, con una fianza de $15 mil para ella y otro tanto para su hijo —según el gobierno eran “amenazas para la seguridad nacional”— cuando Jeh Johnson, secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) visitó a Artesia para declarar que “deportarían” a los que vinieran ilegalmente.

Sin embargo, el pasado 23 de octubre, un juez de la corte de inmigración otorgó asilo a Olivia y a su hijo, abriendo la puerta para su residencia legal en este país. “Yo no vine porque quiero un trabajo, vine huyendo, no quería que mi hijo de apenas dos años muriera”, cuenta Olivia (nombre cambiado para proteger su identidad). “Él vio mucha violencia de parte de su papá hacia mí, la última vez nos golpeó a los dos y nos puso puso su pistola en la cabeza”.

“Eso me dio la fuerza para venir, no quiero más esa vida para mi hijo”, agregó

No están solos. En las últimas semanas, abogados que han brindado sus servicios gratis a mujeres detenidas en Artesia han llevado nueve casos a las cortes de inmigración: los nueve han ganado asilo de parte de un juez.

“El gobierno ha dicho que las mujeres con hijos detenidas en Artesia deben ser deportadas aceleradamente porque la mayoría no califican ni para ser liberadas ni probablemente para otros beneficios”, dijo Greg Chen, director de proyectos comunitarios de la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración.

“Por todo lo que hemos visto al entrevistar a las mujeres detenidas en Artesia y por los casos que los abogados que se han trabajado trabajar por ellos, hemos visto que esto no es cierto”, agregó. “Allí, una gran mayoría tienen casos similares”.

Los casos incluyen violencia, golpes, violaciones repetidas, amenazas de muerte.

Olivia pasó por un calvario. Trató de escapar 10 veces, huyó con un coyote, la secuestraron brevemente los Zetas en México, finalmente pasó cuatro meses en Artesia.

Pero ya todo terminó. “Soy completamente libre, no va a haber más golpes ni abuso es algo que me hace muy feliz”, afirma