Barbarie de talibanes en escuela de Pakistán horroriza al mundo

Fuentes reportan que una maestra fue quemada frente a los niños

Escenas de horror fueron narradas por sobrevivientes del ataque de fuerzas talibanes a una escuela en Peshawar, Pakistán. El asaltó dejó al menos 141 muertos, la mayoría de ellos niños. Las autoridades locales también reportaron más de 100 heridos.

Una fuente dijo a la cadena NBC que los talibanes quemaron a una maestra frente a sus estudiantes. “Le regaron gasolina y le prendieron fuego”, dijo el testigo.

Según el Daily Mail, la maestra era esposa de un militar pakistaní. El hijo de la pareja también perdió la vida en el ataque.

Los primeros reportes también indican que uno de los talibanes era un atacante suicida. El hombre habría activado explosivos dentro de un salón de clase con 60 niños en su interior.

Personal médico que atendió la emergencia dijo que vieron llegar cuerpos sin cabeza aunque no hay confirmación por parte de las autoridades de ese país.

Un niño de 10 años que sobrevivió el ataque contó al Daily Mail que vio cuando dos de sus compañeros fueron ejecutados.

Testigos presenciales dijeron a medios locales que los talibanes fueron de clase en clase disparando a los estudiantes.

La cifra de muertos fue elevada a 141 por el ejército de Pakistán, que confirmó que 132 son niños.

El Ejército logró hacia las 06.20 p.m. despejar por completo la escuela atacada tras dar muerte a los insurgentes, al menos seis, dijo un portavoz de la Policía, Seid Wali.

Tras tomar el colegio, el Ejército pakistaní lanzó una operación contra los talibanes en la ciudad y posteriormente la amplió al resto de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa en busca de insurgentes, aseguró este portavoz.

La mayor parte de los muertos y heridos estudiaban en este colegio gestionado por los militares cuando comenzó el ataque antes del mediodía.

Los comandos tuvieron dificultades en la operación porque los atacantes colocaron explosivos dentro del colegio, según Bajwal.

El principal grupo talibán paquistaní, el Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), reivindicó el ataque y lo achacó a que para el “Ejército nuestras familias son objetivos” en las operaciones militares lanzadas contra los insurgentes en las zonas tribales de Waziristán del Norte y Khyber.

“Queremos que sientan nuestro dolor”, manifestó el grupo, que añadió que entre los atacantes se encontraban “suicidas” con “ordenes de disparar a los estudiantes mayores, pero no a los niños”, según reprodujeron diarios paquistaníes.

El Ejército paquistaní desarrolla una campaña desde junio contra enclaves en las regiones de Waziristán y Kyhber con continuos bombardeos y operaciones terrestres que, de acuerdo con fuentes oficiales, han causado más de 1.100 muertos.

La comunidad internacional condenó el martes el ataque talibán contra una escuela en Pakistán que causó al menos 141 muertos, en su mayoría niños, y resaltó su compromiso contra el terrorismo y el extremismo.

El presidente estadounidense, Barack Obama, condenó “en los términos más fuertes el horrendo ataque” en Peshawar (noroeste de Pakistán) y subrayó su compromiso de apoyar a Islamabad en sus esfuerzos para combatir el terrorismo y el extremismo y para promover la paz y la estabilidad en la región”.

En el mismo sentido, el jefe de Estado francés, François Hollande, consideró que “no hay palabras para calificar un atentado tan abyecto contra unos niños en su escuela” y dijo que Francia “aporta su apoyo al Gobierno de Pakistán en su lucha contra el terrorismo”.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el “atroz” ataque, hizo hincapié en la “cobardía” que supone actuar contra niños indefensos en sus clases y aseguró que “ninguna causa puede justificar una brutalidad semejante”.

Desde el mismo Pakistán, su primer ministro, Nawaz Sharif, calificó lo ocurrido de “tragedia nacional” y aseguró que “la pérdida de niños inocentes es la pérdida de una nación”.

“Tengo el corazón destrozado por este ataque sin sentido y a sangre fría cometido en Peshawar”, afirmó la adolescente paquistaní Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai, víctima asimismo de un ataque talibán en 2012 cuando tenía catorce años.

Por su parte, Amnistía Internacional alertó de que este “repugnante” ataque deja en evidencia la vulnerabilidad de los civiles” en Pakistán, “muestra una cruel indiferencia por la vida humana y resalta la urgente necesidad de protección civil”.