¡Selfies de la vergüenza! Curiosos posan en medio de emergencia en Sidney

Sin inmutarse, turistas y australianos posaban sonrientes cerca del perímetro de Martin Place donde 17 personas permanecían secuestradas por Man Haron Monis

Mientras 17 rehenes vivían los momentos más trágicos de su vida a manos de un secuestrador en una cafetería de Sidney, algunos turistas y ciudadanos australianos se tomaban selfies cerca del perímetro establecido por las autoridades en la zona de Martin Place, donde ubica Lindt Chocolat Café.

El reportero de Buzzfeed Mark Di Stefano fue uno de los primeros que compartió en redes imágenes de las personas tomándose autofotos. En la imagen publicada por el comunicador, aparecen dos mujeres, una detrás de la otra, sonriéndole a la cámara de un celular (a 100 metros de la chocolatería). Di Stefano indicó que algunos miembros de la prensa también se tomaron instantáneas.

Otras fotos muestran a un ciudadano posando y de fondo las cámaras de televisión.

En otra, se aprecia a tres chicos sonrientes delante del perímetro como si nada grave estuviera ocurriendo.

Un usuario utilizó el hashtag #hostagesituationselfie para etiquetar su foto en Instagram, de acuerdo con smh.com

La situación provocó la rabia de cibernautas que tildaron de insensible el comportamiento de los curiosos.

Mira algunos de los tuits recopilados por Buzzfeed:

En el secuestro, que inició el lunes y mantuvo en jaque a las autoridades australianas por, aproximadamente, 17 horas, murieron tres personas –dos civiles y el secuestrador, Man Haron Monis.

Otros cinco rehenes y un agente resultaron heridos, tres de ellos por disparos. Las autoridades informaron que todos se encuentran en condición estable tras recibir asistencia médica, informó la agencia de noticias EFE.

Monis, enfermo mental con un extenso historial delictivo, cargaba una bandera del grupo extremista ISIS mientras mantenía a sus víctimas en cautiverio en el interior del negocio. El gobierno australiano investiga el incidente como “terrorismo” y revisaba este martes sus sistemas de seguridad.

El atacante era un radical iraní que llegó a Australia en 1996, bajo asilo politico. Allí, cambió su nombre original, Manteghi Bourjerdi, por el actual además de adoptar el apelativo de jeque Haron.